domingo, 30 de noviembre de 2014

Injusta ceguera.

La dimisi√≥n de Ana Mato ha marcado la actualidad de esta semana por lo impensable que parec√≠a. Ha tenido que ser un auto, y no precisamente su Jaguar, relacion√°ndole con la G√ľrtel lo que ha acabado en dimisi√≥n forzada. Seg√ļn dicen, Rajoy profesa tanto afecto a la dimitida que no ha sido capaz m√°s que de hacerla dimitir como ministra, dejando en manos de la cesada el dejar el cargo de diputada. Es algo que a los dem√°s mortales nos parece cuando menos extra√Īo, pero que fuera de nuestras fronteras se antoja como una marcianada o Marianada m√°s de tantas que hacemos al sur de los Pirineos de un tiempo a esta parte. En cualquier pa√≠s con dos dedos de frente deber√≠amos ver una fulminante rescisi√≥n de la vida pol√≠tica de la anaranjada exministra. A todos los efectos. A todos los niveles. Aqu√≠ no. Aqu√≠ nos llevamos las manos a la cabeza, pero un ratito s√≥lo. Lo justo entre partido y partido del Madrid o el Bar√ßa. O ni eso. La putrefacci√≥n del resto del frutero hace que la atenci√≥n se disperse tanto que no veamos obviedades como esa. 
La Justicia se ha quitado la venda de los ojos de la que tanto presum√≠an los pol√≠ticos para juzgar a todos por igual cuando sab√≠an de sobra que la realidad era bien distinta y se les est√° desmontando el tenderete. Por el camino han ca√≠do -desafortunadamente- Garzones y Elpidios, pero al menos ya se atisba un halo de mano dura a pesar del desbordamiento al que est√°n sometidos los jueces con hasta 60 causas pendientes de dirimir por culpa de toda la cuadrilla de corruptos que han campado a sus anchas durante los √ļltimos 30 a√Īos. Por fin se ha o√≠do a un juez decir que se averg√ľenza de que esta chusma represente a los espa√Īoles en Bruselas cuando no saben ni siquiera hablar en p√ļblico. Por fin se ha o√≠do a un juez echar el freno a alg√ļn que otro listo que quer√≠a seguir meando fuera del tiesto. Una muy buena noticia para todos los cumplidores con hacienda y con la buena praxis. Es probable que no veamos ni un euro de lo que todos estos Adanes y Evas se han llevado a los para√≠sos fiscales, as√≠ que el √ļnico parecido con la Biblia deber√≠a ser conseguir que entrasen en el trullo s√≥lo con el taparrabos. Con una mano delante y otra detr√°s, entre otras cosas, para que los que est√©n dentro les den la bienvenida al puto infierno. Me comentan que a la Pantoja ya le han metido unos cuantos tirones de pelo en la c√°rcel para marcar el territorio. 
Nos guste o no, todo esto no hubiera sido posible sin la presi√≥n que los medios han ejercido y que tan de moda est√° ahora. Resulta que hay tanta informaci√≥n como ca√Īa est√°n metiendo, el Gobierno est√° m√°s enfadado que nunca… m√°s a√ļn despu√©s de ver las √ļltimas encuestas sobre intenci√≥n directa de voto. La cualidad principal de la prensa es hacer periodismo, no ser mamporreros de las restricciones de tal o cual partido. El √ļltimo ejemplo de rebeli√≥n ha sido el plante de los trabajadores de la televisi√≥n p√ļblica. Un paro que tiene una lectura mucho m√°s profunda de lo que podamos pensar. Ha sido un pu√Īetazo en la mesa m√°s gordo de lo que los propios interesados piensan. El nombramiento del nuevo director, y los √ļltimos incomprensibles despidos han hecho estallar las conciencias de todos los compa√Īeros.
Creo que debemos agradecer a los jueces ese paso hacia la cordura democr√°tica, pero tambi√©n ser conscientes de que los principales medios de comunicaci√≥n le han dado esa vuelta de tuerca que necesit√°bamos. Que si hay que hablar de corruptos, se hable. Sin importar el partido al que se azote. Y que si hay que sacar esc√°ndalos, se saquen. Por muy alta alcurnia a la que averg√ľencen. Que bastante tenemos ya con la putrefacci√≥n de los estamentos p√ļblicos como para no poder criticarlos m√°s que en los bares. Ese es el baremo perfecto: las tascas. Ah√≠ la gente lo dice todo muy clarito: “Son todos unos hijos de puta ladrones”, “¿Qu√© m√°s pueden necesitar para hacer esas cosas?”, “Ojal√° les metan a todos al maco?”, “Deber√≠an restaurar la pena de muerte…” y un largo etc√©tera de lindezas que todos conocemos.

Con todo lo que -seg√ļn dicen- est√° por venir, solamente puedo dar la bienvenida a la Justicia y al Periodismo. A ver si entre ambos nivelan la balanza…

s√°bado, 22 de noviembre de 2014

Isabel III, la Inminente.

Mientras su hijo se desga√Īita en las redes por lo que ha sido -seg√ļn √©l- un atropello (mayor incluso que el de Esperanza), la justicia ha ense√Īado los dientes a la Pantoja cuando ha notado que se hac√≠a la remolona en su actitud ya que parece que a ella no le gusta que le jodan ense√Ī√°ndoselos. Un √≥rdago de tres d√≠as. La palabra “inminente” ha sido maltratada por los medios hasta el desprestigio, y hasta que la fortaleza de una mujer luchadora… ejem-ejem…  ha sucumbido. En el camino quedan rid√≠culas pataletas, siempre legales, o un crowdfunding memorable por lo pat√©tico pidiendo dinero a sus fans, que retrasase lo que al final ha sido inevitable. Lo peor de ese universo paralelo en el que viven los famosos de la Espa√Īa rancia de la copla, los toros y el flamenco no es el hecho de entrar en la c√°rcel, sino el que dir√°n. Cuando toda tu vida cuelga del hilo de la prensa rosa, al m√°s m√≠nimo desliz te convierte en prensa roja y hace sangre. Eres su tamp√≥n. Tira del hilo, y vas directo a la basura… aunque seas una de las pocas representantes de un mundo casposo que poco a poco (espero y deseo) estamos desmembrando. El paso del tiempo corre a favor de los que no entendemos los privilegios de gente que est√° encumbrada, y que lejos de saber vivir con lo que ganan, son tan imb√©ciles que se pasean con bolsas de basura llenas de negocios turbios como su alma y se jactan de ello. Su red en la ca√≠da la forman en este caso sus fans. Qui√©n sabe si pobres pensionistas que aportan dinero de su bolsillo para pagar la fianza porque a ella no le ha dado tiempo a sacar el dinero del para√≠so fiscal X para pagarla. Pero los famosos funambulistas se han encontrado, POR FIN, con una generaci√≥n de j√≥venes que est√°n soltando sus manos de la red, j√≥venes cuya vida depende de lo que ellos hagan. Que no quieren ni un poco de nobleza, ni de monarqu√≠as, ni de vidorras hereditarias. La sociedad ha evolucionado, y todos estos dinosaurios se est√°n enterrando a s√≠ mismos al no darse cuenta. Siguen viviendo en la Espa√Īa del esplendor de Benidorm, Alfredo Landa, Paco Martinez Soria. Lauren Postigo y Fraga en Palomares. No se dan cuenta de que las mujeres (n√≥tese la iron√≠a) ya hasta votan. No se dan cuenta de que hay familias en las que la Mater Familias es la √ļnica que ingresa dinero. No se dan cuenta de que hoy las mujeres no est√°n en casa cocinando, planchando y fregando mientras cr√≠an a una prole de tres, cuatro o cinco hijos. Ni tampoco de que como ellos tienen dinero, da igual que los pol√≠ticos roben.

Estoy contento porque creo que hemos empezado a talar el √°rbol de la aristocracia, y aunque nos quede una generaci√≥n de se√Īoras que admiren a la Pantoja, a Manolete, a la Duquesa de Alba o a Don Juan Carlos, los que llegamos nos vamos concienciando de que todos esos millonarios tienen un curr√≠culum vitae subvencionado por el resto de espa√Īoles a lo largo de los a√Īos, y al resto de mortales nos piden 2 carreras, 5 a√Īos de experiencia y 3 idiomas para trabajar de reponedor en el Alcampo, por ejemplo. La juventud no aguanta m√°s y la generaci√≥n Woodstock tampoco. Estamos todos hasta los bemoles de que aqu√≠ no pase nunca nada, de que ni Judas devuelva las monedas, de que un t√≠o que se va a ver a la amante con puto dinero p√ļblico tenga la decencia de dar una rueda de prensa que no se la cree ni √©l. Monago, el Transparente. J√≥dete. Conferenciante m√°rtir que est√° tan seguro de que no ha hecho nada mal, que en su √ļltimo acto p√ļblico sale por la cocina del hotel para evitar a los medios. Todo contado siempre con medias verdades, o sea, medias mentiras, para que sus votantes puedan pensar que “ya ser√° menos” o que “no es para tanto, mira los ERES de Andaluc√≠a”. Y as√≠ nos va… Cuando la vertical del centro de gravedad de una construcci√≥n inclinada se sale del √°rea de su base, es inevitable la ca√≠da. Eso est√° pasando con la derecha hist√≥rica (llam√©mosla as√≠). Por poner un ejemplo gr√°fico: si la Giralda fuera el PP, hoy parece m√°s una de las Torres KIO… sede de Bankia y Caja Madrid, a la saz√≥n. Y por eso est√° tambale√°ndose el tenderete del PP. 


Mejor pens√°bamos en c√≥mo devolver la dignidad a la palabra “inminente” dando un revolc√≥n a los porcentajes de participaci√≥n en las siguientes decisiones importantes que tendremos que tomar en las urnas, de manera que no sea usada siempre en tono ir√≥nico acompa√Īando a Isabel III… la Inminente.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Irse de Rosettas.

Abr√≥chate. Nos vamos. Escapemos de esta realidad mezquina llena de aspaventosos corruptos indignados con su propia penitencia, e indignados corrompidos por el unicornio de las ideolog√≠as que combata a aquellos. Necesito espacio, exterior concretamente. O eso, o volver al pasado, donde no todo era lo que parec√≠a. S√≠, mejor eso. Vayamos a ver a nuestros primos lejanos de la realeza. Teletransporte en 3, 2, 1…
-Templo de Isis-
Egipto. A√Īo 690 a.C. La XXV dinast√≠a gobierna sobre la aridez infinita. En ese momento se estima el inicio de la construcci√≥n de uno de los templos m√°s bellos de su civilizaci√≥n. M√°s de una docena de reyes, desde el fara√≥n Taharka hasta Trajano pasando por todo el esplendor del per√≠odo Ptolemaico, vieron como se iba erigiendo poco a poco el templo de -c√≥mo no- Isis hasta su culminaci√≥n en el 117 d.C. 
[Antes de seguir leyendo, cierra los ojos por favor e impr√©gnate de la sequedad del ambiente, de temperaturas que hacen sudar los pliegues de tu cuerpo, del penetrante olor a incienso, de los diferentes tonos rojizos, anaranjados y amarillos que rodean todo. Todo excepto √Čl. El Nilo. Haz un travelling por los siglos de construcci√≥n del templo. El Nilo sube y baja. El d√≠a y la noche. El Nilo da y quita. Todo es verde o marr√≥n a su vera. Depende de la √©poca. Venga, te sobran pel√≠culas para poder hacerlo.]
Para los egipcios que se part√≠an el pecho en aquel campo naranja y ardiente, Isis representaba la mujer, la vida e incluso la magia. Para los sacerdotes iniciados consagrados al culto, era la diosa de la Sabidur√≠a. Ella conoc√≠a el porqu√© de todas las cosas que acaec√≠an en la Naturaleza. A veces, como en el caso que nos ocupa, Isis era fusionada con otras divinidades. Hathor, la “gran Madre c√≥smica” aparec√≠a en este templo sobre la cabeza de Isis como un disco solar dorado entre los plateados cuernos de la luna. A poca distancia de ellas, aparecen figuraciones del “Tr√≠o de las Cataratas”: Jnum, Anukis y Satis. Habitantes de las Fuentes del Nilo y responsables de hacer aparecer las aguas de la vida que cada cierto tiempo surt√≠an de riqueza la cuenca del r√≠o desde ese misterioso lugar que nadie conoc√≠a. Si bien, en el pensamiento po√©tico de la √©poca, eran las l√°grimas de Isis las que alimentaban el Nilo por el desconsuelo tras la muerte de su amado Osiris en forma de inundaci√≥n bienhechora generando abundancia, prosperidad y, como no, la vida. En la entrada del templo, dos obeliscos con cartuchos grabados de Ptolomeo y Cleopatra custodiaban desde su altura la inmensidad del paisaje y el propio acceso.
El templo que te acabo de presentar no es otro que el templo de Isis en Philae. Quiz√° te suene el nombre… La isla del Nilo que ante el peligro de que sus templos quedar√°n anegados para siempre con la construcci√≥n de la presa de Assu√°n, vio como en el a√Īo 1964 un equipo internacional de arque√≥logos (con la UNESCO meciendo la cuna repleta de monedas) la despojaba de ellos para reubicarlos en un islote cercano llamado Agilkia. Quiz√° tambi√©n te suene. A lo mejor tambi√©n puede que hayas o√≠do hablar de que la escritura jerogl√≠fica fue descifrada gracias a la piedra Rosetta que Jean-Fran√ßois Champollion consigui√≥ “matchear” utilizando, precisamente, los obeliscos de Ptolomeo y Cleopatra, cuyos nombres fueron la clave de la resoluci√≥n.
Ya hemos saludado a nuestros primos. Vay√°monos de aqu√≠, estimado lector… hace demasiado calor. Lejos, muy lejos. Alg√ļn lugar a millones de kil√≥metros de la Tierra donde nadie nos moleste. El tiempo no nos importa, ¡nos sobra! Para saltar al espacio exterior se necesitan muchas cosas, pero lo que realmente es decisivo es la actitud. Una facultad que desarrollada en la justa medida puede hacerte conseguir hitos inimaginables hasta para nuestros conciudadanos. Un claro ejemplo de eso es que hay gente que hoy en d√≠a no se cree que el hombre haya pisado la Luna, y otro todav√≠a m√°s incre√≠ble es conseguir posar un artefacto dise√Īado en la Tierra en un cuerpo celeste cuya √≥rbita se nos antoja intangible. S√≠, intangible… pero la tiene… y algunos as√≠ lo registraron. Y con el paso del tiempo, otros aprovecharon que el Nilo pasaba por Nagaa Ash Salabab para calcular en qu√© momento estar√≠a tan “cerca” de nosotros como para intentarlo. Y lo han hecho. Con dos cojones, y much√≠simo m√°s dinero de lo que cost√≥ mover la riqueza monumental a orillas de Assu√°n… pero lo han hecho. No aportar√© datos, porque creo que no procede.

-Rosetta observa a Philae camino de Agilkia-
Quiz√° por la semejanza, en la Agencia Espacial Europea (ESA) decidieron llamar Rosetta a la sonda “comandante” de la misi√≥n capaz de descifrar lo que su compa√Īera de viaje le enviar√≠a, y quiz√°s por correlaci√≥n hist√≥rica, decidieron que el artefacto deb√≠a llamarse Philae… porque hab√≠a que desplazarlo desde la √≥rbita hasta el cometa, y el lugar de cometizaje Agilkia por motivos obvios. Todo eso bajo  la atenta mirada de Hathor, asombrada por las capacidades de los descendientes de aquellos a los que vio construir edificaciones como las de Philae, Tebas, Luxor o Giza. El caso es que el romanticismo de la ESA ha hecho que algunos nos identifiquemos m√°s con el c√≥mo, el cu√°ndo y el porqu√© de las cosas y nos ha ayudado a ausentarnos, aunque sea por un instante, de la vor√°gine en la que nos bombardean los medios con cavilaciones que los egipcios de hace 2.500 a√Īos no llegar√≠an a entender. No s√© t√ļ, compa√Īero, pero yo prefiero vivir en un sitio en el que mi vida dependa de la f√≠sica antes que de corruptos que no creen en la Ciencia, salvo que les reporte beneficio econ√≥mico, al precio que sea, corruptos que en su ignorancia cargan con el pecado de la mala praxis, y que luego dicen Diego donde dijeron digo, corruptos que no entran en la c√°rcel, y que ni mucho menos devuelven el dinero robado. Porque no es lo mismo irse de rositas, que irse de Rosettas.

P.D.: Mi humilde e infinito agradecimiento al equipo de la ESA por hacernos sentir lo peque√Īos y, al mismo tiempo, lo grandes que somos. He seguido (y sigo) entusiasmado la operaci√≥n Rosetta. Veamos de lo que son capaces. Gracias.

s√°bado, 8 de noviembre de 2014

Desencantos de sirenas.


La falsa calma se asoma
donde uno menos lo espera,
y en función de la cabeza,
revienta una puerta, sola.

Al fragor de la batalla,
la razón se tambalea,
pero el seso es quien jalea
al sexo cual a cobaya.

Lucha burda y sin cuartel.
Rebuscando entre neuronas,
la sirena desentona
para ver si cae aquel.

Cuando todo est√° perdido,
aunque parezca no estarlo,
hace sangre en el hartazgo
sin pensar en el herido.
Las sirenas. Seres fant√°sticos de belleza humana exuberante y olor a pescader√≠a rancia, que acompa√Īan al hombre desde antes de que intentasen enga√Īar a Ulises en su Odisea. Unos cantos entre la inmensidad del oc√©ano. La sublime tonadilla, a veces estridente, que hace buscar con la mirada entre la nada. Que paren ya. No tiene gracia. Sin embargo, martillean tu cabeza. Las notas serpentean entre los pliegues de tu c√≥rtex como si de una canci√≥n de Pitbull se tratara hasta que encuentran esa rendija que una mala borrachera dej√≥ sin sellar. Ya han entrado. Est√°n en tu cerebro. Encriptan tus sinapsis. Te dicen qu√© tienes que hacer. Qu√© es lo correcto. Y todo porque te han aguantado el envite. Ulises orden√≥ que le atasen al m√°stil de la embarcaci√≥n y tapon√≥ los o√≠dos de su tripulaci√≥n con cera para minimizar los riesgos, incluso orden√≥ a sus hombres apretar a√ļn m√°s las cuerdas que le ce√Ī√≠an si ped√≠a que le liberaran. T√ļ pensabas que eso a ti nunca te pasar√≠a, pero lo cierto es que has ca√≠do como los famosos en las galas de “Inocente, inocente”. El canto de las sirenas no se puede subestimar: tiene miles de a√Īos de experiencia. 
Como en el “t√ļ la llevas”, hay sambenitos de los que intentas en vano deshacerte pensando que si pasa el tiempo, ya nadie se acordar√°. Rajoy sabe un rato de eso… Sin embargo, eso s√≥lo pasa en casa de los Pujol-Ferrusola como bien predijo la ex-honorable se√Īora. La cera que se deb√≠a haber empleado para taponar los o√≠dos de la masa borreguil que no acierta a mirar m√°s all√° de sus narices, se ha empleado para hacer cirios tan altos como el dossier del caso B√°rcenas, o el de los ERES en Andaluc√≠a, entre tantos y tantos otros. Todo se tambalea. La cabeza dice basta, pero el coraz√≥n va a velocidad de crucero, como el de Monago y Olga Mar√≠a. El crucero, digo. A pesar de los pesares, espalda recta y cabeza alta. “Que para algo somos el PP”. Para tristes ya est√°n la Pantoja y la Zald√≠var. Mismo tema, diferente escenario. El amor. El dinero. La mafia. Confundir lo p√ļblico con lo p√ļnico. O la santidad con la cantidad. Errores de fondo y forma… Alg√ļn d√≠a har√© un listado que publicar√© con todos los buceos de hemeroteca que permitan ver desde la distancia c√≥mo ya nada nos asusta. Tenemos a las sirenas sibilando en nuestro interior desactivando la voluntariedad necesaria para arrancar de cuajo a todo ese batall√≥n de concejales, secretarios, alcaldes, empresarios, Nicolases, diputados, imputados, presidentes de comunidad (aut√≥noma), obispos decr√©pitos, y todos sus consortes -sean hombre, mujer o ni√Īos- que puestos en fila india cubrir√≠an sin problemas la distancia que hay entre las calles G√©nova y Ferraz. Una (paradojicamente) desfachatez de proporciones b√≠blicas que nos aboca a un estrepitoso fracaso ineludible est√© qui√©n est√© en el poder. Ni siquiera los mayores exponentes de la cultura contempor√°nea en el Gobierno ser√≠an capaces de sacar esto adelante en menos de dos generaciones. Me refiero a los m√°s cool de MYHYV, S√°lvame o Gran Hermano. Ni siquiera ellos ser√≠an capaces de gestionar esto de manera insobornable. 

El canto de las sirenas te gan√≥. Te invadi√≥ por aquella rendija… ¿y si fuera un desencanto? Ah√≠ lo dejo.

domingo, 2 de noviembre de 2014

CorromPPer es Poder.

Cuando nos planteamos ver el futuro, a menudo y de manera inconsciente solemos imaginar lo que queremos. Es algo inherente a la especie. La insoportable relación entre ese deseo y la actualidad que nos rodea es lo que a veces nos hace mirar al pasado y bosquejar nuestro propio futuro lo mejor posible.
Las tertulias televisivas nos est√°n llenando la cabeza √ļltimamente con episodios de corrupci√≥n acaecidos en los albores de la democracia para referirse al t√≠pico “son todos iguales”… porque parece ser que durante la dictadura no hab√≠a… ejem. El caso Filesa suele tomarse como el big-bang, el sem√°foro en verde de esa carrera, el primer “√ļltimo puchi!!” de la historia de las evasiones de toda esta cala√Īa sin m√°s ideolog√≠a que la del lucro, pero… ¿qu√© pasaba antes?¿existe un dios creador de la corrupci√≥n en Espa√Īa? La respuesta es s√≠. Y hace mucho. 
-El duque de Lerma-
Durante el intervalo de tiempo en el que fueron publicados “El lazarillo de Tormes” (1554) y “El busc√≥n” de Quevedo (1626), hab√≠a una vez un tal Francisco. No, no era el peque√Īo Nicol√°s, ni tampoco Franco de corneta. Hablamos de un vallisoletano de alta cuna: Francisco G√≥mez de Sandoval-Rojas y Borja, duque de Lerma. Un noble experto en mover hilos, educado siendo un ni√Īo en la corte de Felipe el Hermoso y que alcanz√≥ la cabeza del estado de Felipe III. Su padre era marqu√©s de Denia y su madre, hija del duque de Gand√≠a. Ya veis, parece que toda la corrupci√≥n de Espa√Īa proviene -en este caso, s√≥lo en sentido f√≠sico- siempre desde los dominios valencianos. Ser√° el clima… Pero bueno, volviendo a don Francisco, ah√≠ donde le tienen, el duque de Lerma se hizo inmensamente rico gracias a sus artes con el tr√°fico de influencias, la corrupci√≥n y la venta de cargos p√ļblicos hasta llegar a ser el hombre m√°s poderoso del reinado de Felipe III. Tal es as√≠, que tras ser nombrado primer ministro y valido del rey, se le atribuye expl√≠citamente el traslado de la corte de Madrid a Valladolid en 1601. En una magistral operaci√≥n inmobiliaria de compra-venta de propiedades en su propio beneficio, vendi√©ndole algunas al rey antes de la vuelta del reinado a Madrid, incluido un castillo de don Francisco de los Cobos, que al a√Īo siguiente ¡¡¡vendi√≥ al rey!!! En la gesti√≥n de la vuelta a Madrid y con la seguridad que da ser consejero real, negoci√≥ mediante ciertas maniobras y acuerdos con el alcalde de Madrid. Ahora lo conocemos como especulaci√≥n. Esa es la herencia que la sociedad ha adquirido de la derecha espa√Īola… lo que no sabemos es c√≥mo y cu√°ndo ha cambiado de acera para apoderarse tambi√©n de la izquierda, e incluso de los sindicatos. Todo esto lo digo presuntamente, claro. No vaya a ser que el juez de turno se enfade y me caiga la del pulpo. A tenor de los resultados, me da miedo haber constatado que no existen ideolog√≠as corruptas por naturaleza, sino hombres corruptos. ¿Ser√© yo uno de ellos?… No lo creo. Ahora la gran inc√≥gnita que me asalta es si los de Podemos ser√°n o no corruptos. ¿Os imagin√°is los telediarios dentro de unos a√Īos abriendo con Monedero de traje y corbata saliendo del HSBC en Ginebra con un malet√≠n de Salvatore Ferragamo?¿o a Pablo Iglesias comprando en El Corte Ingl√©s? Todo puede ser.

Saltamos en el tiempo y cambiamos de tema a lo estrictamente l√©xico en materia de esc√°ndalos. Tambi√©n durante la √ļltima semana, se ha enlazado la Operaci√≥n P√ļnica con las guerras p√ļnicas que tuvieron lugar entre Roma y Cartago. Nada m√°s lejos de la realidad. Con un par de b√ļsquedas en la web se puede encontrar la inconexi√≥n… La actuaci√≥n policial recibe su nombre del Punica Granatum, o √°rbol granado (en clara referencia al √ļnico de los que han ca√≠do que EsPPeranza no puede decir que no conoce). Las guerras p√ļnicas, sin embargo, lo reciben de la etnonim√≠a latina primitiva con la que los romanos denominaban a los fenicios (ancestros de los cartagineses) a los que llamaban Poenicńę. Ambos pueblos se enzarzaron a lo largo de algo m√°s de un siglo hasta tres veces. Por supuesto, el romanticismo geopol√≠tico no estaba muy de moda en aquella √©poca y la √ļnica finalidad de Roma en esas batallas era hacerse -primordialmente- con Sicilia para expandir el Imperio. A poco que sepamos de geograf√≠a, ya sabemos que les sali√≥ como quer√≠an. De la misma manera -y volvemos a la corrupci√≥n-, convivimos en la semana fant√°stica del Corrupcionismo. Una falta de cultura “de legalidad” como la que estamos sufriendo, acrecentada durante el mes de octubre y con base principal en la comunidad de Madrid, hizo que Podemos se marcara la conquista de su Sicilia particular: Madrid. No hace falta ser un hacha para darse cuenta de lo que coment√≥ la semana pasada Jordi √Čvole en una entrevista: “Tal y como est√° la cosa ahora, Podemos solo tiene que sentarse a ver pasar el cad√°ver”. Yo no entrar√© en si es bueno o es malo la irrupci√≥n tan a lo bestia que se vaticina al equipo de gobierno del nuevo Pablo Iglesias. Pero los datos ya apuntan a pseudovictoria en la capital. El tiempo lo dir√°, pero desde luego que si de algo estoy seguro es de que no nos puede caber la menor duda de que por fin parece que habr√° un cambio de registro en el hemiciclo del congreso. Tambi√©n me queda claro que la √ļnica consecuencia directa de que haya corruptos es que Podemos se beneficia de ello. Por eso he titulado el post de hoy con el doble filo que muchas veces ofrece el castellano. A d√≠a de hoy, corromPPer es Poder. Poder de Podemos. Cada golpe a la casta, supondr√° un aumento en intenci√≥n de voto hacia la regeneraci√≥n. Lo que es una verg√ľenza, y no lo digo yo, sino el juez Velasco es: “que hayamos mandado a esta gente a instituciones europeas cuando no saben hacer la “O” con un canuto”.