s√°bado, 29 de agosto de 2015

El Renazimiento.

Pues hasta aqu√≠ hemos llegado. Nos ha pillado el toro, y nosotros con estos pelos. El colapso social de la especie es un hecho. La realidad est√° aplastando la terciopelada ficci√≥n por la que paseamos. Ya no nos soportamos (hablo en t√©rminos generales). Hemos empezado a levantar muros (otra vez) y a expulsar a la gente de nuestros pa√≠ses o matarles directa o indirectamente. Aqu√≠ llevamos a√Īos teniendo que ver c√≥mo los gobiernos dicen que los que vienen no pueden quedarse, que se necesitan papeles para todo; algo chocante con la condescendencia cuando la inmigraci√≥n comienza a aumentar en otros pa√≠ses de la Eurozona. Las guerras -santas o no- de medio oriente, los secuestros de Nigeria, los abusos sexuales, las libertades de expresi√≥n, la raza… LOS DERECHOS HUMANOS sobre los que una vez m√°s nos meamos sin ninguna verg√ľenza, como hicieron los neonazis sobre esos dos ni√Īos en Berl√≠n. Demasiadas cosas entremezcladas que desembocan en un sentimiento de rechazo a lo de fuera, sin tener en cuenta que puede que alg√ļn d√≠a m√°s pronto que tarde seamos nosotros los que estemos entrando en el pa√≠s que creamos que se adecue a nuestras necesidades. 
Angustia en el kilométrico muro de
espinas levantado en Macedonia.
Por supuesto que no estoy hablando de los malnacidos que con cinco identidades distintas cobran otras tantas rentas. Ni de muchas otras desfachateces revienta-sistemas como no molestarse en  buscar empleo, tener hijos para recibir pensiones extra, etc√©tera… que lejos de disminuir esa desafecci√≥n, la aumentan. Cuando la soga de la crisis est√° en el cuello de los gobiernos, estamos viendo que algunos pa√≠ses est√°n priorizando lo de casa a lo externo y anteponiendo la supervivencia de sus ciudadanos a la acogida de los que vienen buscando una vida mejor que la que tienen (que dicho sea de paso, no es dif√≠cil mejorar. Basta con tener un techo y que no caigan bombas). Yo s√≥lo comprendo esa perspectiva cuando la cantidad de personas (no olvidemos que son personas) se va de madre; sin embargo, estoy seguro de que tiene que haber alguna manera de solucionarlo, no entiendo el uso de la fuerza para evitarlo. Lo vivimos en el estrecho con los 15 muertos por -supuestos- disparos al agua, y lo estamos viendo ahora en la frontera balc√°nica de paso hacia Austria y Alemania, o en el Mar Mediterr√°negro con miles de cad√°veres  que s√≥lo quer√≠an huir a lo desconocido, en EEUU ya tampoco mola el blanco-y-negro-mix con Donald Trump haciendo de las suyas, y los de UK han legislado primero la obligaci√≥n de pasar un examen y despu√©s que al que alquile un piso a un sinpapeles le crujen —> Todos para Francia, y Hollande mosqueado. La deportaci√≥n es el deporte nacional en Venezuela (valga la triste redundancia), que ha echado ya a m√°s de 1.000 colombianos, y en la Rep√ļblica Dominicana odian a los haitianos. Entre tanto, Estado Isl√°mico expulsa inconscientemente a los sirios que no quieren seguir su doctrina, o les mata si les pilla. 

Así somos todos. TODOS.
Ese es el mundo en el que navegamos hoy por el #Universo a miles de km/h orbitando alrededor del Sol por la V√≠a L√°ctea. No nos damos cuenta de que somos tan insignificantemente peque√Īos que cualquier estornudo astron√≥mico nos puede fulminar a todos y que cada cosa que hemos inventado no deber√≠a ser usada m√°s que para corregir errores pasados. Poner en valor que necesitamos llevarnos bien para que ning√ļn humano de mente brillante est√© pensando en c√≥mo resolver esos problemas sociol√≥gicos, sino en c√≥mo aportar algo que ayude a avanzar en la conquista de lo poco cerquita que hemos conseguido llegar en el medio siglo que llevamos danzando por “ah√≠ fuera”. Hubo una esplendorosa √©poca en la que mentes excelsas arriesgaron su vida e incluso consiguieron romper los muros ideol√≥gicos que la fe ten√≠a levantados. El Renacimiento comenz√≥ a confirmar que no todo es como te lo cuentan, sino como la experiencia demuestra. Fue el Muro de Berl√≠n el que, muchos a√Īos despu√©s, oblig√≥ a dejar de creer que somos todos iguales, algo que la Ciencia ha demostrado que es verdad. Hoy, tristemente, hemos vuelto a sumergirnos en esa espiral de nazismo, pero globalizado. Hoy todo es global ya. Y todo es real. Vivimos nuestro particular #Renazimiento, pero con “Z”.

viernes, 21 de agosto de 2015

Los desgreciados.

Definitivamente, la realidad de la tragicomedia griega supera a cualquier ficci√≥n que podamos encontrar en el telediario. Me han bastado unos d√≠as para comprobarlo. El caos est√° presente en cada esquina. Anarqu√≠a totalitaria salvo en los oasis que comprenden los resorts o los conjuntos arquitect√≥nicos de inter√©s cultural mundial. El turista que va a dejar su dinero se conforma con que no le saquen de su camino. El que le une con su hogar. Y paga. Vivir como en casa, pero en otro sitio… porque no le gusta nada lo que ve: calor asfixiante, hambre asfixiante, ni√Īos de entre 6 y 8 a√Īos que han aprendido a tocar instrumentos (habr√≠a que ver la voluntariedad) para juntarse en la parte vieja de la ciudad tur√≠stica de turno, tocar y pedir en plena calle. El que no sabe tocar, canta. Eso es Grecia hoy, se√Īores. Puede que desde vuestros sof√°s pens√©is que no es as√≠, que estoy exagerando. Os aseguro que no me he inventado nada.
Cuando viajas por libre, sin ataduras concertadas, te das de bruces con lo que las noticias no ense√Īan. Cuando te desv√≠as de la ruta que te marca el #Googlemaps. Cuando entras en la gasolinera de ese pueblo al que pensabas que no hac√≠a falta entrar, pero est√°s perdido en Grecia. Y te metes en la tienda de ultramarinos que surte a los lugare√Īos de absolutamente todo lo imprescindible para que les llegue con los 350 €/mes de pensi√≥n que tienen. Ancianas de negro. Con pa√Īuelo… y bigote. Ejem. Tu cerebro s√≥lo piensa en cruzar los dedos para que el tendero sepa algo de ingl√©s porque t√ļ andas de griego igual que √©l de castellano. Has librado. Turistas como t√ļ, perdidos como t√ļ, le han hecho ver que puede ayudar a desamparados como t√ļ. Fiuuu. 
Las carreteras son una jungla de asfalto. Dos carriles se hacen cuatro, fagocitando los arcenes. Las l√≠neas continuas, simples o dobles, los cambios de rasante, o los camiones de frente no son capaces de achantar a los conductores helenos… y pasados un par de d√≠as, tampoco a los miles de coches de alquiler con extranjeros que circulan por el pa√≠s. Mimetismo, o donde fueres haz lo que vieres. Temerarios sin fronteras. A lo mejor si el gobierno de Tsipras cobrase todas las infracciones de tr√°fico que se cometen en el pa√≠s, sal√≠an de la crisis… Frivolidades aparte, la circulaci√≥n por carretera es un buen indicativo de c√≥mo y por qu√© el pa√≠s va como va. Los motoristas con el casco en el codo y los automovilistas sin cintur√≥n y sin miedo.
Hace miles de a√Īos que los griegos saben lo que hacer
para que no les duelan las decisiones de sus gobernantes.
Eso es lo que hay all√≠. En un martes cualquiera… porque todo son martes. El trabajo brilla por su ausencia. Y lo √ļnico que te hace pensar que les da igual es que est√°n sonriendo siempre. No es postureo. Son as√≠. Quiz√° la Historia les ha dado tantas bofetadas que se toman todo a risa pensando que est√°n de paso, que menuda chorrada es esa de la Troika. Que ellos en cuatro d√≠as est√°n sonriendo y saludando desde la barca de Caronte, moviendo suavemente la mano al m√°s puro estilo Reina Sof√≠a… que por algo es griega y sabe c√≥mo joder, as√≠ como soportar lo insoportable. ¿Tres rescates? Pues tres. Y que pase el siguiente. Que ya sabemos que Tsipras no ha tenido m√°s remedio que hacer lo contrario a lo que dijo, pero al menos lo ha intentado. Los de antes ni siquiera lo hubieran intentado. Eso es lo que ahora los voceros de la derecha est√°n intentando resaltar de lo que ha pasado en Grecia con Syriza. Sin embargo, no se dan cuenta de que ya estamos cogiendo el punto a eso de renovar las instituciones. Empezamos con las Europeas, seguimos con las municipales y auton√≥micas, y la tendencia har√° que en las generales los dos dinosaurios se tengan que amoldar a la nueva foto. Los activismos, los antitaurinos, los laicos, los republicanos y todas las facciones de la sociedad que quieren que de una vez por todas el Gobierno, su Gobierno, deje de patrocinar a la Iglesia, a la monarqu√≠a y los empresarios de los toros. Es necesario que entiendan que estamos hasta los cojones de tener que hacer algo contra nuestra voluntad por estar en un pa√≠s democr√°tico… que ahora que cambian las tornas, apechuguen y sepan lo que se siente cuando las cosas dejan de hacerse como hasta ahora porque una mayor√≠a opina que ya ha sido suficiente. Que cinco siglos bajo la tutela de los mismos es demasiado. 

Debemos aprender que a veces los cambios son necesarios, independientemente del precio. Personalmente creo que estamos en uno de esos momentos de nuestra vida. Tenemos a los de siempre diciendo que los nuevos no tienen ni puta idea, cuando lo que de momento hemos constatado es que los que realmente no tienen ni puta idea son ellos. Hay que ser conscientes de que de aqu√≠ a unos meses se mirar√° a Grecia para hablar de privatizaciones, dimisiones y nuevos partidos pol√≠ticos resultantes de la escisi√≥n por pura cr√≠tica interna… ¡ay, cr√≠tica interna!, qui√©n la pillara ¿eh, Mariano?… En Espa√Īa la nube popular en la que est√°n flotando los que ganan sueldazos a dedo est√° empezando a esfumarse; esperemos que todo siga su curso y cambiemos las cosas, porque de la misma manera que los griegos no se merecen la bancarrota, nosotros tampoco nos merecemos que nos hayan roto la banca.

jueves, 13 de agosto de 2015

Rato de cloaca.

La desesperaci√≥n se dibuja en el horizonte de aquellos que hasta hace bien poco no ve√≠an m√°s all√° de sus narices. No ve√≠an m√°s all√° (todo supuestamente) de sus platos en restaurantes de lujo, sus compras, sus putas y su coca√≠na. Todo dentro de sus coches oficiales, sus vuelos en business a Suiza y su puto dinero manchado con el meconio de neo-preferentistas estafados, jubilados, viudos e incluso muertos, de los espa√Īolitos agilipollados que rescatan sus bancos ante la inoperancia pol√≠tica por toda una trama que los pocos jueces no asignados por el PP est√°n intentando destapar y que Higgs sabe cu√°ndo dar√°n el carpetazo definitivo. Tenemos lo que nos merecemos, pero eso no quita para que nos jodan noticias como la de esta semana. Rodrigo Rato visita al ministro de Interior y Religi√≥n. En su despacho ministerial, ese que tambi√©n mantenemos entre todos, como a la Iglesia. Y como a Bankia y el resto de cajas de des-ahorro. Cacer√≠as, timbas y mierda embotellada que se nos acaba atragantando a los que estamos al otro lado.

A plena luz del d√≠a, sin nocturnidad, pero con una premeditaci√≥n y una alevos√≠a digna de cualquier albano-kosovar que entra en tu casa para darte dos hostias si te resistes a ver lo que ha venido a hacer. As√≠ es como Rodrigo Rato se ha vuelto a montar en el tren de la rabiosa actualidad. Esa rabiosa actualidad que transmite como la rabia que contagian las ratas de cloaca, demostrando una desastrosa falta de tacto para con los ciudadanos y dejando de manifiesto que precisamente eso es lo que son. Todos. No hay excepci√≥n ya, de tantas mellas que tiene la regla. El virtuosismo que otorga vivir en esos mundos paralelos en los que no se tocan monedas, ni siquiera billetes. Todo con tarjeta, hasta las chuches. “-¡Ap√ļntamelo, Pepe! +¿Pepe o Pep√©? -JAJAJA ¡¡C√≥mo me conoces, cabronazo!!” Esos aires de grandeza que les han dado los trinques sucesivos. Un t√≠o que ha llegado a presidir el FMI… me da qu√© pensar sobre lo que estamos sufriendo todos en Europa Sur. No hay pol√≠tica ya. S√≥lo Econom√≠a. Pol√≠ticos reconvertidos a tiburones en las grandes empresas e instituciones. Como buenas ratas, conocen las alcantarillas de todos esos palacios. Saben donde asomar la cabeza sabiendo que no les pasar√° nada.

La perversi√≥n de lo ajeno tiene su an√°lisis √©tico cuando es entre iguales. No es justificable, pero hay pervertidos (no hablo de sexuales). Sin embargo, cuando manejas el futuro de tantas y tantas familias tienes que ser capaz de analizar que tu vidorra est√° subvencionada por ancianos que hoy est√°n malviviendo por lo que t√ļ has hecho. Y saltas del barco en Mallorca, como las ratas de cloaca. Rato de cloaca. Quedas en evidencia, igual que por mucho que se prepare la intervenci√≥n quedar√° en evidencia el ministro Fray Fern√°ndez D√≠az. Una reuni√≥n que nunca debi√≥ ser. Ni siquiera dentro de un coche en una gasolinera. Porque se√Īor ministro, usted ten√≠a que haber declinado esa invitaci√≥n. Por puto sentido com√ļn. Porque ahora, por mucho que nos cuente ma√Īana, nos importa tres cojones. El da√Īo ya est√° hecho. Es un “No es lo que parece” cuando ya no nos lo creemos. Mir√°ndolo por otro lado, a lo mejor est√° bien que intervenga para alg√ļn iluso acabe de decidirse sobre qu√© hacer en las generales, as√≠ que salga y cuente su versi√≥n. Una versi√≥n original desvirtuada y esperada ya gracias a la ineptitud del papanatas del plasma, que al m√°s puro estilo Juancarlos no es capaz de saber qu√© se puede decir o no decir si no se lo escriben en un papel. Qu√© pa√≠s, se√Īores.

A saber cu√°ndo somos capaces de establecer un modus vivendi con noticias sobre avances cient√≠ficos para la detecci√≥n de incendios, o el reciclaje de basura, o vacunas, y no con recortes en I+D, o qui√©n ha trincado en la adjudicaci√≥n de la planta de reciclaje, o cu√°nto ha ganado la empresa de las vacunas. A ver cu√°ndo. Se piensan que los dem√°s son tan tontos que les siguen votando, que puede ser, y tan adormilados por los √©xitos de la Roja, Nadal y Alonso que me alegro de que todos ellos vayan fracasando cada vez m√°s y de alguna manera recuperemos que la gente piense en lo que le jode, y no en lo que le alegra. Que habr√° ni√Īos que pasan hambre aunque se abran comedores de verano, y habr√° parados de larga duraci√≥n y currelas que trabajan en condiciones laborales denunciables, pero no denuncian por si les echan, y habr√° facturas sin IVA porque si no no llegan a fin de mes. Pero a esos no les recibe el ministro en su despacho. A esos, al ministro le vale con seguir vi√©ndoles en la calle, cerca de las alcantarillas de las que sali√≥ Rodrigo.

miércoles, 5 de agosto de 2015

El beso eterno. [In memoriam]


Oscura, domina el mundo
con su h√°bito inclemente.
La crueldad ya le adormece
como a cualquier ser confuso.

El beso entre las dos fuerzas
necesita un escenario
donde escribir tu epitafio:
que sobrevivas, o mueras.

“Usar y tirar” de libro,
nos transporta modo innoble
en la barca de Caronte,
a que crucemos el río.

                                                                                                                                          Y nunca podremos burlar,
                                                                                                                                           pues Selene es quien vigila
                                                                                                                                           que se cumpla la ignominia
                                                                                                                                           de un viaje a ning√ļn lugar.

Escribo estas l√≠neas con l√°grimas de injusticia. Despu√©s de muchas noches de pesadillas. De somnolencia y de insomnio. De tensi√≥n, de dolor. Mucho dolor. Bittersweet. Deseando que no llegue el d√≠a, y a la vez deseando que llegue ya y todo acabe. Sin la obligaci√≥n de plasmar lo que se siente, pero con el deseo de acercarme lo m√°ximo posible a esa desaz√≥n para informaci√≥n de los afortunados a√ļn no-iniciados. Las ganas. La fortaleza. Lecciones de Humanidad que les alzan a la gloria perpetua, y tambi√©n de pragmatismo apisonador. Es dif√≠cil expresarlo, por eso los que lo hay√°is sufrido me entender√©is perfectamente sin que escriba nada m√°s, y los que no, pensar√©is que no es para tanto, que no es tan horrible. La necesidad de hacer las cosas por inercia, por dignidad, sabiendo antes de hacerlas que en realidad da igual que las hagas o no.

De repente, todo lo que hasta el momento solamente te ha emocionado cuando estabas pasando un par de horas sentado en la oscuridad de un cine o el sal√≥n de tu casa poni√©ndote en la piel de otra persona, se esfuma. Antes eras t√ļ, pero sin salir de la zona de comfort. Ahora ya no. El halo de la noche eterna te abraza y te saca de ese para√≠so por el que ha transitado tu cabeza a sus anchas desde que tienes uso de raz√≥n. Nos espera a todos, pero es tan cruel que hace que la de los dem√°s nos duela como la nuestra propia. Y te derrumbas. Te desahogas blasfemando o abrazado a un (otro) ser querido. O ambas. Y te levantas. Y as√≠ el resto de tu vida, hasta que seas t√ļ el protagonista principal de la pel√≠cula que, por norma general, nadie quiere interpretar. Malditas sean las leyes de la vida y la muerte, porque aunque sea lo √ļnico en el mundo que tenemos la certeza que ocurrir√°, no queremos que pase. Para combatirlo, los recuerdos de su sonrisa. Los consejos, los silencios. El descanso es injusto, pero es lo mejor cuando no hay posibilidades. :( #DEP