lunes, 28 de diciembre de 2015

El lado oscuro

La globalización ha hecho que slogans, diálogos y conceptos de la ficción calen hondo en la población de todo el mundo, el título de esta entrada es un claro ejemplo de ello. Sin embargo, hay otros puntos de vista, nunca mejor dicho.

Gracias a unas interminables y salvajes campañas de publicidad y al mero hecho de que la ciencia-ficción es tan diferente que atrapa a gente de cualquier espectro, quien más quien menos tiene asociado “el lado oscuro” con Darth Vader y su ejército de stormtroopers. Sin embargo, y a pesar de que crea que tiene mérito haber conseguido que todo el mundo (literalmente hablando) enlace automáticamente esa expresión con un producto de la ficción cinematográfica por excelencia, para mí hace mucho que “el lado oscuro” es otra cosa: el de la Luna. Y parecido no es lo mismo.

En fechas tan señaladas como las que estamos, seréis muchos -muchísimos- los que hayáis echado una tarde en el cine más cercano a vuestra casa, abandonándoos a las delicias del progreso enfundándose unas gafas 3D (o no) y un saco de palomitas para ver cómo Han Solo, Obi Wan Kenobi, Darth Vader y compañía se daban de hostias allá donde se encontraban en una galaxia muy muy lejana. Reconozco no ser fan de la saga y hacerme un lío con el orden, pero me pasa lo mismo con otras sagas interminables (eso sí, no llego al nivel de hacer el saludo vulcaniano de Spok pensando que también es de #StarWars jejeje). Con todo ese tributo a mi ignorancia en el séptimo arte, confieso que para mí el único lado oscuro que hubo durante mucho tiempo fue el de nuestro satélite.

Parche de la misión Apolo 8
Desde hace años, cuando me enteré de que, por cuestiones que ahora no vienen al caso, la parte de la Luna visible desde la Tierra siempre es la misma, para mí la fuerza que me atraía ha sido esa otra cara donde mis ojos en la puta vida se posarán a simple vista, y me jode… porque soy curioso. Igual que les jodió -probablemente- a todos los astrónomos desde tiempos ancestrales y hasta hace bien poco, saber que cada noche que levantaban la vista al firmamento en luna llena veían siempre lo mismo. Sin duda, la teoría de la planitud terrestre era apoyada por hechos como ese, hasta que lo explicaron con CienciaLo que no sé es si todos los que veneran el lado oscuro de Star Wars, saben que en estas fechas tan señaladas para ellos, el lado oscuro de la Luna dejó de serlo para tres astronautas a bordo de la cápsula del módulo de control de la segunda misión tripulada que la NASA envió para orbitar nuestro satélite y volver a casa sanos y salvos habiendo sido los primeros en ver con sus propios ojos el lado oscuro de la Luna: Apolo 8. 

Sonda Luna 3
Imagen de la cara oculta de la Luna
Los soviéticos habían ganado también aquella etapa de la carrera espacial, obteniendo hasta 29 fotos de la cara oculta gracias a la sonda Luna 3 en octubre de 1.959, pero a finales del año 1.968, en la mañana del 21 de diciembre, el comandante Frank Borman, el piloto del módulo de mando James Lovell y el piloto del módulo lunar Bill Anders abandonaban el planeta Tierra desde el Kennedy Space Center a bordo de un Saturn V, en lo que sería la primera misión tripulada en salir de la órbita terrestre en el monstruoso diseño que todavía hoy manda hombres periódicamente a la Estación Espacial Internacional. Tres días después, en la Nochebuena de aquel año, y con una trayectoria parecida a un 8 (aunque en la realidad no lo es tanto), entraron en la órbita lunar y se hizo una retransmisión televisada donde se leyeron los diez primeros versos del Génesis (que años después utilizaría Mike Oldfield para comenzar su disco “Songs of a distant Earth”). Los astronautas completaron un total de diez vueltas durante 20h antes de iniciar la maniobra para escapar de la gravedad lunar y volver a casa. Ellos fueron los primeros seres humanos que pasaron al lado oscuro, y también fueron los primeros que vieron el “amanecer” de la Tierra desde allí. Fue un viaje épico, en el que dificultades esperadas e inesperadas casi truncan la misión. Desde el gran contraste de temperatura entre los 200ºC al sol o los -100ºC a la sombra, al desconocido efecto del síndrome de adaptación espacial que sufrió Borman (con cuadro de vómitos y diarrea), la incapacidad de poder maniobrar la nave por la nube generada tras una de las propulsiones, el tomar pastillas para dormir alternadamente para asegurar un descanso mínimo de cada tripulante, etc, etc, etc… Hoy en día le damos valor al alunizaje -que lo tiene, y mucho-, pero si pensamos de manera retrospectiva, y nos plantamos en las casas de todos los que aquella Nochebuena de 1.968 escucharon el mensaje y vieron las imágenes que mandaron, imaginad lo que pudo suponer para esos tres hombres  el hecho de, mientras volvían de allí arriba, saberse los tres únicos seres humanos de la historia de la Humanidad que habían alcanzado un hito inimaginable para muchos. Seguramente iniciarían la re-entrada en nuestro planeta rebosantes de felicidad. Habían conocido el lado oscuro. Tal día como hoy, un 27 de diciembre, amerizaron en el norte del Pacífico y entre los reconocimientos a su gesta, la revista Time les nombró "Hombres del año".


Como veis, todo es relativo, incluso lo que esté mundialmente extendido y sobreentendido puede tener otros puntos de vista.

sábado, 19 de diciembre de 2015

El primo de riesgo.

No es justo que nos pidan reflexionar un día, para decidir los que tienen que pensar durante 4 años. Son demasiadas variables en la ecuación. Si lo tienes claro, querido lector, enhorabuena.

Faltan muy pocas horas. Estamos (todos) ante una oportunidad histórica. Seguro que (todos) hemos visto mil veces las imágenes de las calles en aquellos inicios de la Transición, en la que (todos) se sintieron liberados de un yugo que sólo se soltó con la muerte. Cuando la muerte más esperada durante décadas valió lo mismo que miles de ellas, con la diferencia de que a él le enterraron con honores en lugar de en cualquier cuneta. Si (todos) esos cuyos restos han sido amargamente llorados, suplicando en ¿democracia? que debían tener un recuerdo digno, lejos del Valle donde ojalá se estén revolviendo los huesos de aquel que fagocitó lazos familiares haciendo luchar en diferente bando a (todos) aquellos hombres de bien, campesinos, obreros, incluso niños y adolescentes con unos cojones como el caballo de Espartero. Y se mataban, unos a otros, por la gracia de un hijo de puta con un cerebro inversamente proporcional a su ego. Alguien que hincaba la rodilla ante genocidas o dictadores en plena convulsión por media Europa. Aquel inaugura-pantanos, profesional del oscurantismo, la dedocracia y los negocios sucios (no hay más que ver el legado de la familia) que cuando cambió la hora nos paró el reloj para siempre y tiró a la basura cualquier atisbo de dignidad que pudieran tener (todos) los humildes, incluyendo los que hoy en día le siguen bailando el agua, empantanada. Grabando a fuego la diferencia de clases, y de género, con manuales para ser una “buena” mujer, sumisa en casa, de los que hoy nos seguimos  avergonzando cuando vemos a nuestras ancianas con esa misma mentalidad de hace 50 años y les decimos que ya no es así, que “no hace falta, ya lo hago yo, yaya/mamá”. Fue él quien hizo que instintivamente pensemos “¿a quién habrá robado ese?” cuando vemos a un encorbatado conduciendo un coche de 100.000 €, porque “piensa mal y acertarás”. Ellos creen que es envidia, pero (todos) sabemos que es rabia. Nos da rabia que la brecha entre ellos y nosotros sea cada vez más grande y venga heredada, porque revertir la situación nos está costando demasiado.

La esclavitud mental de (todos) esos que perdieron a alguien durante la guerra fraternal hacen que lo nuevo les de miedo, y que les cueste horrores cambiar de papeleta cada vez que se presentan delante de una urna… Para ellos es como un examen, pero tienen un problema: están anclados en la izquierda y la derecha, en los rojos republicanos o los conservadores monárquicos, y da igual que les expliquemos que son lo mismo. Viven en el mundo del “Y tu más” que aquellos les obligaron a acatar a golpe de favores del señorito o del señorito como único enemigo. De la misma manera que a (todos) nosotros nos dicen en casa que no sabemos hacer cosas -por insignificantes que sean- porque somos más jóvenes, creen que los nuevos partidos políticos son unos pobres hombres que no podrían hacer que sus pensiones crezcan, o que sus hijos encuentren trabajo “si no lo consiguen estos, ¿lo van a conseguir ellos?”, o que sus nietos tengan un futuro mejor, pero no son conscientes de que esos cambios requieren mucho tiempo. Muchísimo. Demasiado. Además, se empeñan en ver los canales de televisión de toda la vida, salvo excepciones, y por norma general no quieren saber nada de las nuevas tecnologías, también salvo excepciones. Si lo hicieran, sabrían en tiempo real qué le ha pasado a Fulano, o que ha hecho Mengano para que le metan en la cárcel. Embajadas, tesorerías, comisiones… no entienden nada. Sólo el debate entre Rajoy y Sánchez. Ensalzarán al suyo y se cagarán en los muertos del otro, porque son muy españoles y muchos españoles. That is Spain.

Nos quedan años de vivir así, incluso si Podemos remonta. Hace tiempo dije que, incluso ganando con mayoría absoluta, hasta diciembre de 2.016 no podríamos empezar a ver las mejoras sistemáticas en la sociedad. Eso es ya un 25% de legislatura… ahí es nada. Para colmo,  a la Naranja Mecánica se le ha escapado que va a hacer lo que más le convenga. Me quedo más tranquilo viendo los sondeos del mercado de la fruta en Andorra donde parece palpable que no han aguantado, aunque es cierto que juntándose con Papa Pepé (no tengáis duda de que lo hará si puede alcanzar un poder que ahora no tiene) podrían conseguir lo que quieren. La campaña se les ha hecho larga porque todos sus primeros espadas no han podido tapar los huecos por donde sale el zumo recién exprimido. A Rivera le han amargado la campaña sus propias naranjas con meteduras de pata en debates o enfangándose cada vez que tenían una alcachofa delante. Han desvíado la atención o mitigado esos impactos con el prestigio elitista de La London en España para captar el voto de esos jóvenes desencantados que identifican la enseñanza de España con el poco futuro de trabajo al acabar, y lo comparan con una escuela de primer nivel internacional donde según su eminente Garicano el futuro económico de un país en bancarrota está basado en algo tan intangible e interpretable como “los incentivos”; también han quedado retratados con el tema de la sanidad universal, pero poco universal… y tantas y tantas barbaridades que han ido dejando entrever que Ciudadanos no es el cambio esperado, sino el cambio desesperado, cosmético. Para más INRI, su transparencia ha quedado en entredicho cuando hasta Anonymous Europa les ha pedido que digan quién les financia, o que ellos lo destaparán. Todo bien, circulen… Ese que al votarles cree que está haciendo lo correcto, y sin embargo, cuando a pocos meses del #20D pacte algo que no debía y lo defienda hasta la extenuación, se da cuenta de que “joder, me la estoy comiendo con patatas. ¿por qué no hice caso a Fulano?”. 

De nosotros depende realimentar los viejos políticos, seguir con la vieja política o depositar nuestra papeleta en la urna con la misma rabia con la que miramos al encorbatado del coche de 100.000 €, y dejarla caer suavemente mientras dicen nuestro nombre con la sonrisa formada por el pequeño hilo de esperanza que pueda forzar que los bancos no desahucien a miles de padres y madres, o ancianos, ancianos que a lo mejor son el sustento económico de sus hijos y nietos, ancianos a los que han engañado durante 50 años por decirles que la política es el “y tu más” que vivimos desde hace tiempo y que ellos, porque están cansados de la vida ya, no se paran a analizar ni un segundo, ancianos que eran jóvenes soldados y que probablemente perdieron familia o amigos a finales de los años 30. Ayuntamientos expoliados dentro de los términos legales -o no- porque los que hacen la trampa son los que hacen la Ley. La prima de riesgo de la que ya no nos acordamos, porque se la ha comido el primo de riesgo que anteayer le metió un hostión a Rajoy dejando claro, como no podía ser de otra manera, que de tontos está el mundo lleno. Leyes del ¿siglo XXI? que pretenden tener maniatados a los que protestan con penas de cárcel (!!!). Recortes en dependencia (!!!) y sanidad… ¿se puede ser más “ruiz, mezquino y miserable”?. Tijeretazo en  I+D, que provoca una emigración intelectual sin precedentes. Emigrantes a los que han robado su voto, por mucho que lo hayan rogado. Por no hablar de la CORRUPCIÓN, señores… el colmo de lo antidemocrático. La dedocracia, el amiguismo, las comisiones, las cacerías, las timbas, las putas, la cocaína, las tarjetas black,  Si estás indeciso, piensa en lo poco que te han dado y en todo lo que te han quitado.

viernes, 11 de diciembre de 2015

De charlatanerías y Divulgación.

Como ya estamos hartos de todo, mezclamos los temas. Así que no voy a ser menos, sobre todo porque creo que entre charlatanería y divulgación hay mucha diferencia, y entre los que he encontrado algo en común, aunque sea malo.


La mayor expectación en muchos años. Algunos incluso se atrevieron a decir que no ha habido nada igual desde 1.993, con aquel a-cara-perro de Aznar Felipe. Escribo esto en los días de resaca del gran debate a cuatro que tuvo lugar en Antena 3, y en el que eché de menos solamente a una persona, y no es Mariano, sino Alberto Garzón. Un hombre tan firme en sus convicciones debatiendo -algunas de ellas diría que incluso tan utópicas de la eterna izquierda- que le lastran tanto en su popularidad, como en su discurso. Digo más:  ese lastre ha hecho a mucha gente aparcar el romanticismo, aferrarse a Pablo Iglesias y el punto canalla de su coleta, junto con sus enumeraciones de todo lo que han hecho los demás partidos que la ciudadanía ya no admite, y que con el paso de los debates televisados le han transformado en un animal televisivo tal y como quedó demostrado el #7D, usando la ironía, el sarcasmo y ese Montoro que todos llevamos dentro. En la misma acera (dicen), la eterna sonrisa Profident de Pedro Sánchez, vacía de cualquier carisma que vaga por los platós acompañada de una planta envidiable, eso sí. En la de enfrente, un Ciudadano lanzando bombas de humo para intentar aprovechar un desconcierto del que ya ha dado buena cuenta el Ausente, convirtiendo en protagonista a una actriz secundaria. 

Con ese escenario, y tras lo visto en A3, no hace falta ser un lince (de Doñana) para deducir que Pablo podría -con perdón- haberse sacado la chorra delante de todos para deshacerse de los ataques de los otros dos y medio que había allí. Apenas un “paga, Monedero, paga” fuera de plano, que evidenció que sólo él fue capaz de sacar el punto de portera que tiene Sorayita… y poco más, si lo comparamos con los “zascas” incontestables o incontestados que repartió el de Podemos. Desde la lista de puertas giratorias de PPSOE, o la de desfachateces que ha hecho el PP en esta legislatura (registros de sede, discos duros, etc…), hasta enumerar las principales causas corruptivas del pasado y el presente, el “no os pongáis nerviosos” (que se lo dijo hasta al moderador), el “Luis, sé fuerte”, el “Pedro, Tsipras lo ha hecho tan mal que por eso tu partido (PASOK) ha desaparecido allí” o el sublime “… por cierto, Albert, ¿Camus era francés o argelino?”.
Para regocijo podemita, el lenguaje no verbal de los otros tres, mostraba a un Albert Rivera demasiado nervioso, con lo que la batalla de las RRSS también estaba ganada tras la insinuación de Monedero en la charla de la Revista Mongolia, además de un Pedro Sánchez-Pantoja paseando por los cerros de Úbeda cuando hablaba, excepto al interpelar a Soraya, que tal como se vio, demostró no poder con la pesada carga de la corrupción bajando los brazos al ver la portada de El Mundo que enseñó Rivera y limitando su discurso a un provocado ritmo pausado enfocado obviamente a consumir tiempo de debate y a no perder los votos de los mayores que estuvieran viéndolo, igual que hizo el propio Mariano Rajoy en La Sexta el sábado de la semana pasada. El único fallo de Pablo “Camacho” Iglesias en lo visual fue no haber llevado un jersey (creo).

Hubo dos cosas que me sacaron de quicio: la primera de ellas, que ninguno de los cuatro usaran las sillas que tenían allí… no sé, no entiendo si fue una maniobra de marketing de la cadena, o de los asesores por miedo a parecer “desinteresado” en lo que se trataba; y la segunda, que en dos horas y media de debate no se pronunciara la palabra “Ciencia”, con la que está cayendo en este país donde el PP recortó nada menos que 600 millones de € (¡¡¡100.000 millones de pesetas!!!) en materia de investigación, dejó temblando los muros de todos los laboratorios y centros de investigación dando igual la rama que fuera. Sí que apareció la palabra “científico”… la dijo Pedro Sánchez, diciendo que recuperará en 1 año los 11.000 científicos que han emigrado… (JAJAJAJAJA) Como si quieran volver o algo. Me parece una gran cagada de A3Media no dedicar un apartado del debate a saber qué opinan los políticos sobre la Ciencia, qué piensan hacer para reforzar el I+D+I en empresas y administración porque lo que está claro es que nos enorgullecemos de que haya noticias extranjeras donde las mentes brillantes emergentes y emigrantes descubren o ayudan a descubrir evidencias de impacto mundial con lo que aprendieron aquí, y que desgraciadamente nos transforma a los españoles la inversión en su formación en un gasto. ¿Cuánto cuesta eso señores políticos?¿De verdad creen que a alguien que hoy pertenezca a un buen laboratorio o gran empresa de ingeniería en el extranjero le harán volver con un sueldo tan irrisorio como el futuro que le espera a corto, medio y largo plazo -salvo que las cosas cambien MUCHO-?


Además, y para terminar con esta vorágine destructiva, aprovecho el agujero negro de la galaxia del Partido Popular para romper una lanza en favor del único programa de toda la parrilla de la televisión pública puramente divulgativo, que ha sido engullido por esa misma política de recortes presupuestarios -entre otras cosas, sospecho- siendo ninguneado semana tras semana, primero con un cambio de día y hora, luego con otro cambio de hora (siempre más cercano a la madrugada, y después de insufribles películas españolas tan lentas y somnolientas como el ritmo al que avanza España hoy), para arrancarle la cabeza con una no-renovación. Desde estas líneas quiero agradecer a todos y cada uno de los profesionales delante y detrás de las cámaras por haberme ayudado a entender/aprender MUCHÍSIMAS cosas durante todas esas horas de divulgación de las que he podido disfrutar. Divulgad, malditos, porque siempre habrá al menos una persona dispuesta a aprender. Y si no la encontráis, llamadme, que yo me presto.