jueves, 16 de junio de 2016

Valentí_a Tereshkova

“Aqu√≠ Gaviota, aqu√≠ Gaviota. Veo en el horizonte una raya azul: es la Tierra. ¡Qu√© hermosa! Todo marcha espl√©ndidamente.”
Valentina Tereshkova, a sus 26 a√Īos.
Hay hitos hist√≥ricos diferentes. Diferentes porque no son suficientemente valorados. En el mundo del que venimos, y del que estamos muy poco a poco sacando la cabeza, todo era unidireccional. El hombre decid√≠a el qu√©, el c√≥mo, y el cu√°ndo… porque lo reg√≠a todo. Desde los colegios a los gobiernos, pasando por las grandes empresas. Por eso, que de repente un gobierno demonizado por medio mundo decidiese dar protagonismo a la mujer en un √°mbito absolutamente impensable en los a√Īos 60, tiene m√©rito. Mucho m√©rito. Eso es lo que hizo el gobierno ruso, Koroliov mediante, cuando en 1962 cre√≥ el cuerpo femenino de cosmonautas en el que se preparar√≠a a cinco mujeres para futuras misiones espaciales de entre miles de solicitudes (aunque tambi√©n hay que decir que por diferentes motivos, esa divisi√≥n fue disuelta en 1969).
Chakia y Koroliov [Foto: astronautix.com]
Valentina Tereshkova era una joven apasionada del espacio, trabajadora en una f√°brica textil de su localidad natal, a la que le gustaban la Historia, las matem√°ticas y la m√ļsica, complementaba por la noche sus estudios de ingenier√≠a. Despu√©s de conocer su historia, no deja de ser sorprendente enterarse de que padec√≠a de v√©rtigo… eso s√≠, para mayor sorpresa: ten√≠a como hobby el paracaidismo. Quiz√° fue ese hobby lo que le dio los arrestos necesarios para que cuando rellen√≥ la solicitud, lo hiciera convencida de poder cumplir las expectativas. Miles de rusas cumplimentaron esa misma solicitud, porque pensaron en la cosmon√°utica como un despegue personal y profesional que les profiriera un cambio cuantitativo y cualitativo. La carta de Tereshkova fue una de las elegidas. Un par de a√Īos despu√©s de que Yuri Gagarin surcara los cielos esteparios en su escape de la gravedad terrestre, Valentina fue finalmente la designada por el programa sovi√©tico para dar otro zarpazo a los norteamericanos en la carrera espacial que estaba teniendo lugar antes los ojos de todo el mundo. 

Vostok 6, de exposición. [Foto: Wikipedia.com]
Los efectos de la Guerra Fr√≠a fueron sufridos incluso por su madre, ya que el secretismo era tal en aquella √©poca, que durante el breve pero intenso per√≠odo de preparaci√≥n pens√≥ que su hija estaba prepar√°ndose para ser paracaidista profesional hasta saber la verdad unos d√≠as antes del lanzamiento. Tras esa preparaci√≥n, en la ma√Īana del 16 de junio de 1963 se acomod√≥ a bordo de la Vostok 6 con el nombre en clave de Chaika (Gaviota, en ruso) y despeg√≥ desde la base rusa de Baikonur. Un despegue tan brusco que la aceleraci√≥n inicial provoc√≥ que su rostro se pegara -literalmente- con el cristal de la escafandra, detalle que cont√≥ a su vuelta al ser preguntada por el morat√≥n de su cara. Durante los tres d√≠as que dur√≥ el vuelo, estuvo tanto tiempo vomitando y mareada que algunos de los hombres en tierra comenzaron a difundir el rumor de que hab√≠a subido borracha a la nave. El gobierno sovi√©tico fue implacable con ellos, despidiendo a todos y cada uno de los que intentaron desprestigiar la haza√Īa. En la reentrada y aterrizaje, Tereshkova se separ√≥ de la c√°psula y salt√≥ a m√°s de 6000 m. de altura para descender en paraca√≠das y tomar tierra en Karaganda (Kazajst√°n). Uno de los objetivos de la misi√≥n era, precisamente, comparar las capacidades de adaptaci√≥n al espacio de las mujeres con las de los hombres, y en ese sentido, es cierto que haber ocultado a los superiores el v√©rtigo que padec√≠a pudo haber desvirtuado los resultados.  Sin embargo, el resultado fue calificado de “positivo”. [N. del a.: El propio Koroliov decidi√≥ no darle el control de mando en vuelo, aunque no s√© si por insubordinaci√≥n o por esos problemas de salud.] 

Tereshkova, en el a√Īo 2013.
El regreso de Chaika a la vida en la Tierra fue duro debido principalmente a la descalcificaci√≥n que sufrieron sus huesos, tanto que durante el primer mes apenas pod√≠a dejar la silla de ruedas. Despu√©s de esa experiencia, lo t√≠pico: entrevistas, viajes, conferencias. Sin entrar en detalles de su vida privada, s√≠ me gustar√≠a resaltar el esp√≠ritu de superaci√≥n de Valentina. Durante el resto de su vida luch√≥ por que al menos en Rusia la vida no tuviera tan marcado car√°cter patriarcal, y so√Ī√≥ con la paz en el mundo. Algo en lo que todos los que han “pisado” el espacio coinciden. Desde ah√≠ arriba no hay fronteras. El planeta es solo un precioso hogar para todos nosotros. Y gracias a valientes como ella, el ser humano avanza poco a poco para que la vida en el espacio no sea algo tan inalcanzable. De ah√≠ el t√≠tulo de esta entrada: “Valent√≠_a Tereshkova”.