viernes, 17 de noviembre de 2017

El Planetario de Madrid a la velocidad de la luz


Sal√≠ de la oficina, me acerqu√© al hotel a dejar algunas cosas y me embarqu√© en la l√≠nea que une Alcal√° de Henares con Atocha. Dos transportes p√ļblicos despu√©s y una llamada previa a @ProyectoKennis para encontrar la puerta que con mi nula orientaci√≥n ni mirando en Google Maps encontraba;  llegu√© hasta donde me dijo. Por fin. La primera sorpresa, en la entrada. Era mi√©rcoles y no nos acord√°bamos de que era gratis. Empezaba bien la visita al Planetario de Madrid. Hab√≠a le√≠do por ah√≠ que se proyectaban videos non-stop, que hab√≠a exposiciones, que la remodelaci√≥n de la c√ļpula hab√≠a sido a mejor... Yo no hab√≠a estado nunca, as√≠ que no ten√≠a con qu√© comparar. No obstante, he de decir que no me quejo de nada m√°s que de mi corta estancia... y eso s√≥lo es culpa m√≠a.

En la recepci√≥n nos da la bienvenida el proyector que antes iluminaba los viajes al espacio de los que miles de personas disfrutaron en la c√ļpula antes de la remodelaci√≥n del pasado verano. Un poco m√°s adelante, en la Zona Audiovisual, nos reciben una serie de fotograf√≠as de la fabulosa colecci√≥n «Los colores del cielo profundo» de Rogelio Bernal Andreo (mundialmente reconocido astrofot√≥grafo), en las que se nos habla de algunas im√°genes del Universo en sus diferentes apariencias, m√©todos, colores… Os dejo unas cuantas fotos para que valor√©is vosotros si es algo que merezca la pena ver o no. Yo creo que s√≠, y mucho. Tambi√©n ah√≠ se reproduce de manera ininterrumpida el documental «Nuestro lugar en el Universo». Yo no ten√≠a tiempo para verlo, as√≠ que poco o nada os puedo decir sobre √©l. 


Todav√≠a asombrados con la belleza del Universo y el nivel de detalle que hab√≠amos visto en las fotos, abandonamos la zona camino del auditorio de la c√ļpula. Lleg√°bamos a √ļltima hora con la √ļnica posibilidad de ver all√≠ el documental «Spherium», y sinceramente admito que, despu√©s de los trailers, me qued√© con las ganas de ver «Dark Universe», pero la proyecci√≥n era a las 17.30h.; demasiado pronto para mi apretada agenda. Sobre el documental, mejor verlo para opinar. El trabajazo de dise√Īo asistido por ordenador y el gui√≥n que tiene que tener detr√°s el documental es para quitarse el sombrero, por c√≥mo introduce  y encadena conceptos que solo los iniciados podr√≠an entender si no se explica. Si acaso, y a tenor de que (al menos cuando estuvimos) hab√≠a mucho ni√Īo entre la audiencia, a lo mejor la incursi√≥n en la f√≠sica cu√°ntica se les pudo hacer un poco bola, como la carne. Pero vamos, que con preguntar y/o desconectar durante ese rato lo tienen hecho y seguro que aprenden un mont√≥n sobre otras muchas cosas de las que se habla: sistemas binarios, planetas errantes, condiciones de habitabilidad, viajes interestelares y, lo que considero m√°s importante, el concepto, la concienciaci√≥n de que por no cuidar la Tierra se han tenido que buscar otro lugar y llevarse una pareja de cada especie para repoblar el siguiente destino. Me parece muy bien hilado todo, la verdad. 


Salimos de la c√ļpula para ver qu√© pod√≠a ofrecernos la planta inferior del edificio, y lo cierto es que no decepciona en absoluto. El primer espacio, el vest√≠bulo de la planta baja, est√° habilitado para todas esas contribuciones de la Agencia Espacial Europea (en ingl√©s, ESA) que hemos seguido durante a√Īos. Infograf√≠as, modelos, v√≠deos como el descenso de la Huygens sobre la superficie de Tit√°n -la luna m√°s grande de Saturno-, la Rosetta que dej√≥ caer a Philae sobre el cometa 67P Churyumov-Gerasimenko hace poco m√°s de tres a√Īos, las misiones a Marte y Venus, la Estaci√≥n Espacial Internacional, la misi√≥n Gaia… Despu√©s de sentirse uno orgulloso de lo que el ser humano ha sido capaz de hacer por no dejar de preguntarse cosas, entra en la Sala de los Astr√≥nomos en la que una serie de experimentos expuestos nos intentan concienciar sobre la realidad del Cambio Clim√°tico, as√≠ como de qu√© manera ha afectado a diferentes etapas de nuestra historia. Esas demostraciones interactivas est√°n acompa√Īadas con f√≥siles cuidadosamente seleccionados en relaci√≥n al tema que ocupa la exposici√≥n. Los experimentos hacen las delicias de los peque√Īos, y no tan peque√Īos. Inevitable no jugar con el efecto Coriolis cruzando los chorros al cambiar el sentido de giro o meter la mano en el bloque de hielo que nos recuerda de una manera peculiar el cambio clim√°tico al que nos veremos abocados de no cambiar dr√°sticamente las cosas en cuesti√≥n de emisiones.


Son las 19.45h y uno de los encargados de sala nos insta a abandonar el recinto por ser ya la hora l√≠mite, cosa que, de alguna manera, es una cruel met√°fora de lo que nos ocurrir√° a los seres humanos como especie si sobrepasamos el punto de no-retorno, tal y como se trata tambi√©n -y tan bien- en el documental «Spherium». As√≠ acab√≥ nuestra fugaz visita y, humildemente, s√≥lo puedo agradecer al Planetario de Madrid (@PlanetarioMad) su labor para recordarnos que entre todos podemos hacer que el mundo sea un lugar un poco mejor, y a @ProyectoKennis que posara sin saberlo para la √ļltima imagen, que hiciera de gu√≠a no s√≥lo ah√≠, sino por mis ratos en la capital... ¡Volver√©! 

domingo, 5 de noviembre de 2017

El MAN a salto de mata




Una de las cosas buenas y malas a la vez que tiene Madrid es la inabarcable oferta cultural. Para gente sin mucho tiempo, como era mi caso, implica adem√°s la compleja diatriba de sacrificar unas visitas para poder realizar otras. Ni siquiera a toro pasado puedo asegurar que acertara, ya que no he visto las sacrificadas. No puedo m√°s que congratularme de haber podido disfrutar las elegidas, eso s√≠. Entre ellas se coloca la ABSOLUTAMENTE IMPRESIONANTE exposici√≥n del Museo Arqueol√≥gico Nacional, para los amigos, el MAN. Y para los tuiteros, el @MAN_arqueologico.

En mi decisi√≥n de aquel d√≠a fue determinante que, de todos los d√≠as del mes de octubre que estuve en Madrid, ese en concreto fue el √ļnico en el que llovi√≥. Mucho o poco, pero lo justo para desanimarme en otras aventuras… As√≠, llegu√© a la estaci√≥n de Recoletos despu√©s de media hora larga de viaje, sabedor de que ya andaba apurado de tiempo. Eran alrededor de las 18.30h. Un saludo a la Biblioteca Nacional desde la puerta y a todo trapo hacia la parte opuesta para llegar a la entrada del MAN.

Ten√≠a una hora escasa para ver algo de lo que estaba desgraciadamente seguro que necesitar√≠a dos o tres horas, durante dos o tres d√≠as. Necesitaba ser resolutivo, as√≠ que le di la vuelta al panfleto informativo que cog√≠ en el mostrador de informaci√≥n y me vi obligado a elegir apenas dos o tres entre los «10 imprescindibles» que hay que ver all√≠. Y, claro est√°, a√Īadir cualquier cosa que me pegara al ojo mientras iba de uno a otro. 

Nada m√°s entrar te das de bruces con una reproducci√≥n de Lucy, el Australopitecus afarensis m√°s famoso del mundo. Un hom√≠nido datado entre 4 y 2.9 millones de a√Īos, del que se ha llegado a analizar hasta la causa de la muerte (probablemente, por las heridas producidas al caer desde un √°rbol). En esa planta tenemos la posibilidad de ver todo lo que hay sobre Prehistoria. F√≥siles, herramientas, cer√°micas, v√≠deo-gu√≠as, paneles explicativos… Contin√ļas el recorrido marcado de sala en sala para salir poco a poco de los vestigios m√°s antiguos y dejas atr√°s explicaciones muy interesantes sobre las diferentes √©pocas o recreaciones como la del ajuar funerario. Llegas a la Edad de Bronce (entre el 1700 y el 800 a.C.) y, de entre todas las cosas que vi, me llam√≥ especialmente la atenci√≥n este peine maravillosamente tallado en madera. De unos 5x5x0,5 cm. Un poco m√°s all√°, entre artilugios de la Edad de Hierro, mi mirada se detiene frente a este disco de bronce de aproximadamente 20 cm de di√°metro que resulta ser un escudo de alg√ļn momento entre los siglos V-IV a.C. Saqu√© la foto porque estamos acostumbrados a escudos enormes, de materiales muy diversos… pero en mi vida hab√≠a visto en directo uno as√≠ de peque√Īo, ni de ese caracter√≠stico color verdoso. Tambi√©n de la Edad de Hierro me encontr√© esta parrilla de un asador de la cultura Vettona, utilizado para sus barbacoas durante los siglos IV-III a.C., y de camino a ella me detuve en la tinaja de cultura sedetana del siglo II a.C. que se encontr√≥ en Cabezo de Alcal√° (Teruel).







Desde lejos. Sola en el medio de la estancia, la Dama de Elche descansa tranquila sin saber que es el motivo principal de visita al museo. O uno de ellos, al menos. Una pieza de piedra caliza  datada entre los siglos V-IV a.C. encontrada el 4 de agosto de 1897 por Manolico, un chaval de 14 a√Īos, mientras se realizaba un desmonte en una finca de La Alcudia. La figura tiene un rasgo caracter√≠stico de la √©poca en la parte de atr√°s: un hueco en el que muy probablemente se alojaban reliquias u objetos. Podr√≠a extenderme sobre el tema, m√°s all√° del percance con la hormiga de hace unos meses, pero no es el objetivo de este post. Para m√°s info, pod√©is encontrar r√≠os de tinta sobre ella en Google. Nos hicimos un selfie, claro. :)



Saliendo de la Protohistoria, viajamos a la Hispania Romana. Cer√°micas, gladius y dem√°s enseres, junto con mosaicos peque√Īos; y mosaicos enormes suspendidos en la pared, como si de los peque√Īos que est√°n en el corredor anterior se tratara. Una preciosidad… como la escultura de Livia, esposa de Augusto, con un manto hecho al detalle. Aunque para detalles, los de los techos abovedados del medievo en Al-Andalus. Artesan√≠a pura. 


El tiempo se acababa y a cada sala que entraba notaba c√≥mo con toda la raz√≥n del mundo la sonrisa y los ojos de los trabajadores del museo me preguntaban sin palabras «¿Qu√© horas son estas?». Yo devolv√≠a la sonrisa con un «Hola», que seguramente pod√≠an interpretar como un «S√≠, s√≠, ya lo s√©. Tienes raz√≥n, pero te dejo que si no s√≠ que no me da tiempo». Sub√≠ a ver lo que hab√≠a de Egipto y Grecia porque son dos de mis pasiones. Me qued√© boquiabierto con el Heracles, y disfrut√© observando con atenci√≥n las historias contadas en las √°nforas griegas que tantas veces he visto plasmadas en los libros; pero, de todas las cosas, el vaso egipcio y las figuritas azules (que no est√°n en el hilo) me hicieron retrotraerme a alg√ļn momento de hace 5000 a√Īos en el que alguien hizo eso con el mayor esmero que pudo, sin tener ni idea de que miles de a√Īos despu√©s su trabajo ser√≠a ense√Īado a generaciones y generaciones de personas a las que su d√≠a a d√≠a les interesaba porque les hac√≠a sentirse part√≠cipes de la misma Humanidad a la que √©l perteneci√≥.

Como he dicho al inicio, era consciente de que esta visita ser√≠a un aqu√≠ te pillo, aqu√≠ te mato… y por eso me alegro de que en un futuro podr√© ver con m√°s detenimiento la totalidad de las salas, con la totalidad del tiempo necesario; sin miedo a no saber qu√© me estoy perdiendo gracias a esta primera toma de contacto. Prehistoria, Protohistoria, Hispania Romana, Antig√ľedad Tard√≠a, Mundo Medieval Al-√Āndalus, Mundo Medieval Reinos Cristianos, Edad Moderna, Oriente Pr√≥ximo, el Nilo, Egipto, Nubia y Grecia. Adem√°s de un breve resumen de la historia del museo y un corredor dedicado a la numism√°tica y otras curiosidades. Visita MUY recomendable.

Si eres usuario de Twitter, puedes ver toda mi experiencia en El Arqueol√≥gico en este enlace del que fue mi primer «hilo» (tweets concadenados a modo de respuesta. Cada uno, del anterior).



domingo, 17 de septiembre de 2017

En #Naukas17 aprend√≠…

Foto: @xurxomar
Que la quimiofobia, aunque sea algo muy serio, puede hacerte llorar de risa.
Que los transposones a veces aterrizan en el lugar equivocado y nos hacen una peque√Īa putada.
Que no es persona todo lo que parece… y menos en twitter.
Que la Cassini ha dejado un legado abrumador en términos científicos.
Que hay que tener cuidado con las dietas de carbono.
Que hay muchas maneras de gestionar anuncios fatales siendo médic@.
Que el esp√≠n tiene rotaci√≥n y traslaci√≥n. ¿O no qued√≥ claro? XD
¡Que la f√≠sica es la leche!
Que el humor puede ayudar a divulgar sobre el cambio clim√°tico.
Que no son prótesis todas las que lo parecen. Hay órtesis.
Que el traje de Armstrong iluminó indirectamente al de Aldrin en la Luna.
Que Jane Marcet concibió el formato Q&A como método de aprendizaje para mujeres.
Que las bacterias también se vacunan.
Que a FitzRoy le metieron un buen gol.
Que hay que patentar m√°s, le√Īe. 
Que no por m√°s antiguo el arte tiene m√°s valor.
Que la ciencia-ficción ha influido a veces en la ciencia real.
Que la pir√°mide alimenticia de los envases es un lobby con piel de cordero.
Que las m√°quinas pueden provocar asombro y enfado.
Que cuanto m√°s se reduzca el n√ļmero de susceptibles de infecci√≥n, m√°s dif√≠cilmente se propagar√° una enfermedad.
Que la aceleración de la gravedad aplastaría a los alienígenas contra la pared del ovni.
Que hay algo más que un vínculo entre madre y feto.
Que un umbr√°filo es alguien que busca los eclipses, para verlos.
Que los neandertales usaban mondadientes.
Que la magia es un conglomerado de movimientos.
Que todo lo que tiene carbono, arde.
Que podía haberse dado el caso de que tres generaciones ganaran un Nobel, pero no.
Que en el siglo XIX un aristócrata no podía tener la culpa de un fallo fatal.
Que se puede defender un mon√≥logo ante un auditorio hasta la bandera con 16 a√Īos.
Que Franco guardaba una tesis doctoral de Agustina en un ba√ļl. INVENT.
Que a Marte hay que llevarse una rebequita para las noches.
Que en pocos a√Īos, se ha m√°s que duplicado el n√ļmero de √°reas del cerebro a estudiar.
Que no hay nada como estar con tu madre para resolver algo que no tenía solución hasta entonces.
Que la historia ha maltratado hasta puntos inimaginables el papel de las mujeres en la ciencia.
Que las verdades irrefutables en materia de alimentación son de todo, menos verdades.
Que ni caliente para los hombres, ni frío para las mujeres, ni viceversa.
Que Freud… Nada. Mejor lo dejamos.
Que cada bolsa de pl√°stico que no llegue al mar, salvar√° una tortuga.
Que la m√ļsica de viento y la f√≠sica van de la mano.
Que Juego de Tronos puede aplicarse al cambio clim√°tico.
Que el SIDA no tiene vacuna (a√ļn), pero que se ha avanzado much√≠simo desde su detecci√≥n.
Que la mec√°nica cu√°ntica se puede divulgar bajo el paraguas del humor.
Que, con alg√ļn matiz, la cafe√≠na y la te√≠na son b√°sicamente la misma mol√©cula.
Que en el hiperbucle ser√° necesario llevar pa√Īales.
Que no hay que comprar especies invasoras aunque las vendan.
Que una nueva manera de ense√Īar es posible. Incluso con Pikatxu.
Que los de Bilbao nacemos donde queremos, y eso incluye Murcia.
Que de la misma manera que no creeríamos que Messi fiche por el Athletic, no nos creamos todo lo que veamos en internet sobre astronomía.
Que la falacia ad hominem ya no se lleva, aunque algunas lo intenten.
Que el t√©rmino “cuarentena” est√° asociado a la √©poca antigua, donde el n√ļmero 40 estaba muy presente.
Que el anticiclón de las Azores es una mezcla de casualidad y causalidad.
Que los cerebros de hombres y mujeres se parecen m√°s de lo que se diferencian.
Que, puestos a usar campos de f√ļtbol, tambi√©n se puede establecer el Neymar como unidad de medida.
Que hay gente cuyas conversaciones est√°n varios campos de futbol por encima de la media.
Que hay que ver el cielo del hemisferio sur al menos una vez en la vida.
Que los insectos vuelan por el mismo principio que los aviones, o casi.
Que hay 36 ceros después de la coma, y un uno.
Que los andinos evolucionaron hacia el hematocrito y los tibetanos hacia la eficiencia respiratoria.
Que los nombres de los medicamentos son de todo, menos casuales.
Que el Quimicefa era un juego de ni√Īos, en el sentido m√°s figurado de la expresi√≥n.
Que nuestra vida discurre por un espectro de escala de grises del c√°ncer. No es blanco o negro.
Que la juventud viene pegando fuerte y con nuevas tecnologías, como debe ser. Que hay esperanza.

Y que, adem√°s, lo mejor est√° por venir. Hasta #Naukas18.


Puedes encontrar todas las charlas del evento aqu√≠.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Gracias, Cassini-Huygens

Explicaciones atribuidas a cosas inexplicables. Y aceptadas por todos. No ha cambiado mucho el cuento desde la Antig√ľedad hasta hoy. La mitolog√≠a est√° plagada de relatos fant√°sticos con h√©roes haciendo cosas maravillosas, pero tambi√©n con dioses perpetrando maldades que permitieran explicar la realidad. Era su manera de ubicarse en el mundo y, por extensi√≥n, en el universo.

Saturno devorando a un hijo
(P.P. Rubens)
M√°s all√° de las aventuras con final feliz, exist√≠a un trasfondo oscuro, terrible, en el que era aceptado por el imaginario que un padre pudiera comerse a sus hijos si as√≠ era requerido. Es el caso de Saturno. Un dios anciano de poblada barba blanca, con una guada√Īa con la que sesga todo a su paso. Como el tiempo. Responsable de la agricultura y la cosecha, Saturno era el dios romano equivalente al griego Cronos. Hijo de Urano y Tellus, el cielo y la tierra. Hermano peque√Īo de Tit√°n, quien cedi√≥ el trono a Saturno a cambio de que no pudiera criar hijos para que fueran los de Tit√°n quienes heredasen el Olimpo. Ese pacto le har√≠a tomar la decisi√≥n de devorar cuantos hijos tuviera con su mujer Ops. Sin embargo, ella ocult√≥ a Neptuno, J√ļpiter y Plut√≥n haci√©ndolos criar junto con su hija Juno. Tit√°n descubri√≥ el enga√Īo, y los encerr√≥. Una vez adulto, fue su propio sobrino J√ļpiter quien acab√≥ derrot√°ndole, que tambi√©n se veng√≥ de su padre. As√≠, la dinast√≠a de Ops y Saturno perdur√≥ con J√ļpiter reinando. Dicen que, tras esto, Saturno acab√≥ convertido en mortal y viviendo en el Lacio italiano recibido por el rey Jano. 

El monarca quiso conmemorar aquella √©poca de reinado de Saturno creando en su honor las Saturnales, que ten√≠an lugar el 25 de diciembre (hoy en d√≠a fecha a la que se traslad√≥ el nacimiento de Jesucristo cuando el emperador Constantino convirti√≥ el Imperio Romano al cristianismo. Seg√ļn las propias escrituras, es m√°s que probable que Jes√ļs de Nazaret naciera en septiembre). Se trataba de un solo d√≠a, que fue aumentando con el paso del tiempo. Augusto los hizo comenzar el d√≠a 24 y durar tres d√≠as y el emperador Cal√≠gula a√Īadi√≥ un cuarto d√≠a de festejos. Durante aquellas jornadas en honor a la Edad de Oro del reinado de Saturno en el cielo los amos dejaban de serlo y los esclavos pod√≠an actuar y hablar con total libertad. El monte Aventino era una de las siete colinas sobre las que se construy√≥ al Antigua Roma, y tambi√©n era el lugar de reuni√≥n en el que due√Īos y amos intercambiaban papeles sin importar qu√© se dijera o se hiciera. Una manera de disfrutar de la vida en armon√≠a que nada ten√≠a que ver con la corta vida de los hijos de Saturno tras el pacto con su hermano mayor Tit√°n, ni tampoco con la larga vida de la misi√≥n espacial que el pr√≥ximo 15 de septiembre acabar√° en escasos segundos como un kamikaze adentr√°ndose en la atm√≥sfera del planeta anillado para aprovechar hasta el √ļltimo momento en pos de la ciencia y el conocimiento de la formaci√≥n y evoluci√≥n de ese tipo de cuerpos celestes, tanto en nuestro sistema solar como en el resto de sistemas con las mismas caracter√≠sticas que este.


Una aventura que comenz√≥ el 15 de octubre de 1997, cuando el cohete Tit√°nNB/Centauro despegaba desde Cabo Ca√Īaveral, en Florida (EEUU). Demostrando que la uni√≥n hace la fuerza, la NASA, la ESA y la ASI lanzaban rumbo al conjunto de Saturno la misi√≥n Cassini-Huygens. Los nombres de las sondas est√°n relacionados con los astr√≥nomos Giovanni Domenico Cassini y Christiaan Huygens. Cassini fue un astr√≥nomo italiano del siglo XVII, y franc√©s de adopci√≥n, tanto que el rey Luis XIV lleg√≥ a nombrarle director del observatorio de Par√≠s y miembro de la Academia de Ciencias. Sus valiosas observaciones ayudaron a reafirmar la teor√≠a de la gravitaci√≥n de Newton. Adem√°s fue capaz, en aquel tiempo,  de medir los per√≠odos de revoluci√≥n de Marte y J√ļpiter. Tambi√©n descubri√≥ cuatro sat√©lites de Saturno y la divisi√≥n de sus anillos, calcul√≥ el tama√Īo del sistema solar y observ√≥ el movimiento de cometas y el aparente del Sol. Christiaan Huygens, por su parte, era hijo de un diplom√°tico holand√©s tambi√©n del siglo XVII y eso le facilit√≥ una vida elitista de la que sacar√≠a partido intelectual. Fue uno de los pioneros en el estudio de la probabilidad matem√°tica y resolvi√≥ varios problemas geom√©tricos, adem√°s de realizar importantes observaciones astron√≥micas.

En el proyecto colaboran diecisiete pa√≠ses, involucrados en mayor o menor medida, dispuestos a conocer algo m√°s sobre el Se√Īor de los Anillos y su particular comunidad. Un viaje lleno de ciencia gracias al cu√°l todav√≠a hoy podemos seguir maravill√°ndonos de lo infinitamente peque√Īos que somos. Este resumen puede poner al lector en perspectiva, si es que se conciben todos los datos: desde la Tierra a Saturno hay 10 veces la distancia de la Tierra al Sol. Esto es, un total de 1500 millones de kil√≥metros, pero la empresa se torna m√°s √©pica sabiendo que, por cuestiones de mec√°nica orbital, ha sido necesario recorrer m√°s del doble para llegar hasta all√≠: 3500 millones de kil√≥metros. Durante ellos, impresionantes mini-misiones sobrevolando toda roca flotante para enviar datos/im√°genes desde los artilugios m√°s avanzados de la historia en su momento -de los que, por cierto, no nos podemos quejar-. Sobrevol√≥ Venus dos veces, la primera de ellas a 234 km de su superficie (26 de abril de 1998) y la segunda a 600 km (24 de junio de 1999), una vez la Tierra a 1171 km de nuestras cabezas (18 de agosto de 1999) y otra J√ļpiter desde 10 millones de kil√≥metros (30 de diciembre de 2000), despu√©s de haber atravesado tambi√©n el cintur√≥n de asteroides entre Marte y J√ļpiter. Con ese periplo, lleg√≥ a Saturno el 1 de julio de 2004, lugar en el que lleva explorando desde entonces de maneras muy diversas. Y no s√≥lo el planeta, sino tambi√©n algunas de sus lunas. Hay fotos verdaderamente impresionantes entre las 480000  que ha enviado (cuatrocientasochentamil, se dice pronto). Por no hablar del fabuloso v√≠deo del aterrizaje de la Huygens sobre Tit√°n, que tuvo lugar el 14 de enero de 2005. La sonda se hab√≠a separado del orbitador Cassini en la Saturnalia de 2004, o sea, el d√≠a de Navidad. S√≥lo los cient√≠ficos son capaces de aportar ese v√≠nculo sentimental a sus aparatos, como hicieron en esta ocasi√≥n con la sonda Huygens, descubridor de Tit√°n que pod√©is ver un poco m√°s abajo. En cierto modo, era el holand√©s el que descend√≠a mirando a trav√©s de los ojos de la sonda antes de llegar a tocar la superficie. Pas√≥ algo parecido con la misi√≥n Rosetta y el m√≥dulo Philae.



Los responsables del programa dividieron la misi√≥n en tres partes diferenciadas desde que llegara all√≠. Llamaron «Misi√≥n primaria» al per√≠odo entre 2004 y 2008, «Equinoccio» de 2008 a 2010 y «Solsticio» a estos √ļltimos 7 a√Īos de investigaci√≥n. M√°s detalladamente, a este √ļltimo «momento» de la misi√≥n en el que nos encontramos ahora le han denominado «Gran Final», y no es para menos. Desde el pasado mes de abril, se ha conseguido algo jam√°s visto: modificar la √≥rbita de la sonda de manera que pase entre el planeta y los anillos… una vez a la semana, durante varios meses hasta completar la operaci√≥n 22 veces. Y todo gracias, entre otros, a Mar Vaquero, una cient√≠fica espa√Īola de 32 a√Īos que trabaja en la NASA. El objetivo de estas inmersiones (dives, como lo llaman en EEUU) es conseguir datos que nos permitan saber c√≥mo se forman y evolucinan los planetas gigantes. El d√≠a 11, un sobrevuelo de Tit√°n modific√≥ su √≥rbita para dirigirla al punto de no retorno camino de Saturno. Durante tres d√≠as ha estado tomando im√°genes y el ma√Īana d√≠a 14 comenzar√° a procesar todos los datos hasta que, el 15 de septiembre, la sonda Cassini entrar√° como un meteoro en la atm√≥sfera de Saturno enviando telemetr√≠a hasta el √ļltimo momento (enti√©ndase que estamos hablando en segundos), donde se desintegrar√° para siempre. La Ciencia de ese √©pico final mostrar√° un mapa gravitatorio y magn√©tico del planeta, fotos de tan cerca como nunca antes se hayan visto, as√≠ como la composici√≥n de su atm√≥sfera hasta perder el contacto. Desde ese momento, muchos a√Īoraremos las fotazas que durante todo este tiempo ha estado mandando, y centraremos el foco en alguna otra misi√≥n espacial que nos permita aprender cosas nuevas sobre el universo que nos rodea… Aunque tengamos material de sobra, se echar√°n en falta nuevas im√°genes de la tormenta hexagonal de Saturno, de los anillos, de su superficie, de Enc√©lado, de Tit√°n, Japeto, Pandora, Tetis, Mimas, Pan, Pandora y el resto de la Comunidad que acompa√Īa en el viaje al Se√Īor de los Anillos. 


Thanks for the fish, beloved Cassini-Huygens!!!

Para ver m√°s info, fotos y v√≠deos: https://saturn.jpl.nasa.gov

jueves, 31 de agosto de 2017

Florence, el asteroide que NO CHOCAR√Ā con la Tierra

No, ma√Īana tampoco se acabar√° el mundo. Esta entrada es s√≥lo para advertiros de eso: a pesar de Florence, el mundo no se va a acabar. Tenemos a toda la maquinaria que crea titulares clickbaits empe√Īada en lo contrario, con recreaciones para ilustrar la noticia que son cuanto menos hollywoodianos. Las tres im√°genes siguientes son un ejemplo de lo que hablo. La Vanguardia, RTVE y 20minutos.




Para evitar eso, he decidido hacer algo a escala para que los √≥rdenes de magnitud que nos meten por los ojos en las televisiones no parezcan lo que no son. Es tan f√°cil como buscar un poquit√≠n y difundirlo con un m√≠nimo rigor. 

El tama√Īo del asteroide Florence, seg√ļn la propia web de la NASA es de unos 4.4 km. Y pasar√° a unos 7000000 de kil√≥metros de la Tierra. Por otro lado, el di√°metro de la Luna es de unos 3700 km. Y la distancia de la Tierra a la Luna es de unos 384000 km. ¿C√≥mo de lejos pasar√° el asteroide comparado con la distancia Tierra-Luna? Pues muy f√°cil: 7000000/384000 = 18.22 veces.



Y, por √ļltimo, ya puestos, si para los periodistas hemos visto que 7 millones de kil√≥metros es “rozar” o “pasar junto a” algo, en lugar de usar esas recreaciones peliculeras podr√≠an haber utilizado la imagen que ha usado en su web el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA que se encuentra en California, a escasos 30 kil√≥metros de Hollywood, como pod√©is ver en el pantallazo de Google Maps. Una pena, vamos.





domingo, 6 de agosto de 2017

Atapuerca, el detalle. (1/5)

Domingo 9 de julio de 2017. Medianoche. Tengo un amigo que siempre pone la alarma de tal manera que horas y minutos sumen lo mismo. Desde que me lo dijo durante unas vacaciones, siempre que casualmente los d√≠gitos de mi alarma coinciden, me acuerdo de √©l. La fijo en las 06:15h. Excitado por el viaje al pasado remoto que me espera a la ma√Īana siguiente, mi √ļnico miedo estaba basado en mi anterior experiencia all√≠: nevando a finales de marzo. Despu√©s de poner la alarma, reviso la app del tiempo y concluyo que si en Ibeas de Juarros dice que har√° 12¬ļ, en la Trinchera del Ferrocarril la temperatura no pasar√° de los diez, y mis dudas sobre vestuario se esfuman. Plumas required.

-Vista aérea de la Trinchera del Ferrocarril
y emplazamiento de Cueva Mayor-
Lunes 10 de julio. Una ducha r√°pida mientras rompe el d√≠a. Cojo algunos cd´s, el port√°til, las gafas de sol y -c√≥mo no- el cargador de m√≥vil. La c√°mara de fotos se queda, y bien que me arrepent√≠ de ello… pero bueno, de los errores se aprende. Un caf√© r√°pido en el bar del pueblo que m√°s temprano abre y me meto en el coche. No voy solo, me acompa√Īan Bono, The Edge, Larry Mulen Jr. y Adam Clayton. «Uno, dos, tres… ¡CATORCE!». V√©rtigo. La guitarra de The Edge entra a la vez que yo salgo del pueblo. Objetivo: la jornada para medios de comunicaci√≥n en los yacimientos de #Atapuerca2017. De entre las muchas cosas buenas que me est√° dando el Hombre de Anchiano, esta es una de las que m√°s me han gustado. Durante la visita de marzo, nuestro gu√≠a David nos cont√≥ que la vida del arque√≥logo (o cualquiera de sus an√°logos) est√° muy idealizada por culpa del cine. Indiana Jones es el mejor ejemplo de ello. Sin embargo, la realidad dista mucho de eso. Lo verdaderamente normal de un arque√≥logo «al uso» de Atapuerca es un mes escaso de excavaci√≥n y un mont√≥n de meses en el laboratorio frente a pantallas de ordenador para analizar  todos los datos y/o publicar los resultados. Y eso era precisamente lo que me falt√≥ ver en marzo: verles sobre el terreno. La tierra, la brocha, la humedad, la emoci√≥n y las ganas que ponen en ello. Lo mejor de eso, que encuentran lo que buscan, f√≠sica y mentalmente. Ser testigo del proceso de excavaci√≥n es un lujo al que muy poca gente tiene acceso, y a la vez, el despertador de un peque√Īo sentimiento de «¿por qu√© no estudiar√≠a yo esto en su d√≠a?». Dicho sea de paso, no todo el mundo puede llegar a Atapuerca, como contar√© m√°s adelante.


Llego el primero al parking de los yacimientos y me quedo en el coche porque lo de los 12¬ļ no era broma. En el siguiente coche que llega viene Patricia, la responsable de comunicaci√≥n, sin que yo todav√≠a sepa qui√©n es. El goteo de veh√≠culos va llenando poco a poco el parking y se empiezan a ver las parejas de c√°maras de televisi√≥n y los fot√≥grafos y periodistas invitados. Castilla y Le√≥n TV, Atlas TV, TVE y profesionales de prensa escrita grabadora en mano. Me consta que tambi√©n hay alg√ļn otro bloguero. Patricia empieza a repartir las acreditaciones y me presenta a Susana, la Community Manager de @FATAPUERCA causante de que yo haya podido asistir y a la que estar√© eternamente agradecido. El motivo de la jornada es hablar con los responsables de los diferentes yacimientos para conocer qu√© han descubierto durante el ultimo a√Īo, qu√© puede subyacer de todos esos hallazgos y hasta d√≥nde creen que podr√°n avanzar en cada uno de ellos. Nada m√°s que eso… y nada menos. En definitiva, resumir un a√Īo de trabajo en unos pocos minutos y contarlo con palabras que a la gente no le echen para atr√°s. Visitaremos la Sima del Elefante, el yacimiento de la Galer√≠a, la Gran Dolina, la Cueva Fantasma y Cueva Mayor. En esta √ļltima se encuentra el acceso a la archiconocida Sima de los Huesos que tanta luz ha aportado a la antropolog√≠a mundial. Despu√©s, y ya en el pueblo de Ibeas de Juarros, veremos el campamento montado a orillas del r√≠o Arlanz√≥n en el que toneladas de sacos tra√≠dos bajo la trazabilidad m√°s absoluta son desmenuzados con chorros de agua en cribas met√°licas para encontrar el oro en forma de f√≥siles de microfauna que ayudan a datar cada una de las zonas que hemos visitado anteriormente. 
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Atapuerca, el detalle (2/5)
Atapuerca, el detalle (3/5)
Atapuerca, el detalle (4/5)
Atapuerca, el detalle (5/5)

Atapuerca, el detalle. (5/5)

-Estructura con la motobomba
y las mangueras junto al río-
Nos despedimos del personal de Cueva Mayor y bajamos al meeting point de la entrada. All√≠, Patricia nos pide que dejemos los cascos y que le sigamos con nuestros coches hasta la √ļltima parada: el campamento a orillas del r√≠o. Hay que dejar la zona de los yacimientos para llegar y atravesar callejeando el pueblo de Ibeas de Juarros donde nos espera Gloria. Junto al r√≠o nos recibe un conjunto de carpas, un mont√≥n de sacos -reci√©n tra√≠dos desde los yacimientos- en cuadrantes, unas mesas y el suelo plagado de cribas con las que se batean los restos. Y dentro de √©l, una estructura con varios tubos a modo de manguera recibe el agua desde una motobomba y el hueco para alojar las cubas met√°licas rellenas con la tierra de los sacos. La presi√≥n del agua solo deja restos suficientemente s√≥lidos y grandes que son secados en las cribas, para posteriormente ser cuidadosamente inspeccionados. Los peque√Īos restos encontrados son clasificados de manera que se sepa exactamente de qu√© punto de la sierra provienen. Trabajo de chinos, que nos sorprende ver haciendo a un chaval que est√° de vacaciones en el pueblo: Alejandro, de 16 a√Īos. Su madre hizo esta misma visita y pregunt√≥ a Gloria si pod√≠a ayudar a descubrir f√≥siles. Sorprendentemente, es probable que Alejandro sepa m√°s de f√≥siles de microfauna del Pleistoceno que su profesor de biolog√≠a y geolog√≠a. Ah√≠ est√°, utensilios en mano, separando lo que son piedritas de lo que son microf√≥siles de vertebrados (anfibios, reptiles, peces, aves y mam√≠feros). La dataci√≥n de los yacimientos y de los hom√≠nidos encontrados que poblaron la sierra tiene su origen aqu√≠. Esos microf√≥siles permiten saber c√≥mo ha cambiado el clima durante el mill√≥n y medio de a√Īos que se barajan en Atapuerca, de la misma manera que se utilizan la bioestratigraf√≠a (horquillas de tiempo cuando se confirma qu√© especies aparecen y desaparecen) y la geocronolog√≠a (con los an√°lisis de los sedimentos encontrados). Conocer el entorno en el que se mueven/mov√≠an los animales es fundamental para determinar, por ejemplo, c√≥mo pod√≠a ser la Sima del Elefante durante el estrato del yacimiento en el que se descubra un determinado f√≥sil de musara√Īa gigante (a pesar de su nombre, de pocos cent√≠metros), castores, nutrias, etc… Las musara√Īas, por poner un ejemplo, viv√≠an en ambientes h√ļmedos donde hay abundancia de insectos, de lo que se deduce que quiz√° por aquel entonces fuera una charca o peque√Īa laguna. Esas suposiciones se confirman o desmienten cruzando todos los datos de los que se dispone. Digamos que los restos no se clasifican al tunt√ļn. Hay much√≠simas horas de estudios superespecializados para cada tema. De los aproximadamente 280 integrantes del grueso de trabajadores de los yacimientos por temporada, la gran mayor√≠a son gente que est√° haciendo ah√≠ su doctorado, o que ya lo ha hecho. Vienen de todo el mundo, y se aprovechan de las tesis de otros para investigar y profundizar hasta el m√≠nimo detalle posible. La sociedad se beneficia del esfuerzo de generaciones de cient√≠ficos que disfrutan de subvenciones muy por debajo de lo que debieran disfrutar, con un 98% de capital privado en la Fundaci√≥n Atapuerca. Resulta insultante que cuando hay hallazgos de relumbr√≥n los pol√≠ticos aparezcan en la sierra para hacerse la foto, con una cara m√°s dura que la roca madre de la Gran Dolina. 

-Lavado y secado de sedimentos-















En fin y para terminar con esta serie de posts, con ese panorama de postureo pol√≠tico, lo √ļnico que podemos hacer es alegrarnos de que Atapuerca est√© tan cerca, ir a verlo de vez en cuando, sentirnos de enhorabuena por ello... y dar las gracias a gente joven como Alejandro, por si lees esto, porque gente como t√ļ hace tener esperanza en que la ciencia avance poco a poco en el camino que a su vez nos hace progresar como especie. Qui√©n sabe, quiz√° encuentres alg√ļn d√≠a un Miguel√≥n.
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Atapuerca, el detalle (1/5)
Atapuerca, el detalle (2/5)
Atapuerca, el detalle (3/5)
Atapuerca, el detalle (4/5)

Atapuerca, el detalle. (4/5)

-En esta fotografía se aprecia la diferencia entre largo y ancho del yacimiento-
El yacimiento de La Galer√≠a es la pen√ļltima parada. Un peque√Īo emplazamiento que qued√≥ al descubierto tras las voladuras que dejaron a la luz estas joyas de la paleoantropolog√≠a en la Trinchera del Ferrocarril. La Galer√≠a est√° muy cerca de la Gran Dolina. Se trata de una trampa natural, a la que llegaban los animales por diferentes motivos, pero de la que no pod√≠an salir. Por los restos encontrados, se deduce que los pobladores de la Gran Dolina seguramente utilizasen esa cavidad a modo de despensa -o nevera- a la que acudir en busca de la comida para la tribu. Est√° afirmaci√≥n est√° basada entre otras cosas en que, por ejemplo, se percibe la ausencia de huesos de las extremidades de grandes animales, pero se han encontrado costillares e industria l√≠tica... vamos, que iban a por los «jamones». La Galer√≠a es, junto con Elefante, la m√°s visible desde la Trinchera. Podemos ver disfrutar a las diez personas que se est√°n encargando de la ampliaci√≥n de lo que solamente era un techo y en el que ahora se excava una superficie de 12x5 m; la diferencia entre ancho y largo se debe a que en esta zona lo que se quiere es ver la variabilidad lateral del yacimiento. Aqu√≠ se mueven en torno a los 270 mil a√Īos. Un complejo del que se han obtenido ya m√°s de 50 dataciones y en el que, seg√ļn nos confirmaron, se estima que quedan de «comer» unos 30 cm al interior de la pared de la monta√Īa para llegar a f√≥siles humanos. En la Galer√≠a hay al menos 1 √≥ 2 a√Īos de trabajo en los que pueden sorprendernos con alg√ļn hallazgo. 

-Esa es la entrada al conducto por el que
se accede a la Sima de los Huesos-
Desde la Galer√≠a nos esperaba un ascenso bastante m√°s duro de lo que pensaba(mos) y que no gust√≥ nada a los c√°maras para llegar a la Cueva Mayor, el lugar que da acceso a la Sima de los Huesos. All√≠ deb√≠a comentarnos lo propio Juan Luis Arsuaga, la tercera pata del tr√≠o de co-directores de Atapuerca, pero finalmente no pudo estar presente y fue la responsable en ese momento quien nos explic√≥ todo maravillosamente bien. En Cueva Mayor se est√°n moviendo ahora en el Neol√≠tico, es decir, cuando los primeros agricultores y ganaderos se instalan en la zona. El objetivo principal es tratar de informar sobre cu√°l era el uso de la cueva. El problema principal es que una vez que intervienen en el yacimiento, queda destruido. Por eso, es primordial registrar lo m√°s importante, a todos los niveles. Se sigue un m√©todo de trabajo muy complejo para llegar al detalle que se traslada al laboratorio, pero lo bueno de hoy en d√≠a es que antes todo eso se hac√≠a con l√°piz y papel… mientras que ahora toda esa labor se ha agilizado un mont√≥n gracias a la tecnolog√≠a.

Al parecer, Cueva Mayor tiene evidencias de suelos preparados y estabilizados por los diferentes pobladores con restos de fauna (de lo que com√≠an), as√≠ como restos de cer√°micas, hogueras y hogares. Much√≠sima informaci√≥n para procesar. Ya se ha realizado alg√ļn descubrimiento de relevancia, como el enterramiento completo de un ni√Īo descubierto en el a√Īo 2012. Fue algo realmente esperado, porque todo hac√≠a indicar que la cueva hab√≠a sido utilizada para ritos funerarios, y faltaba esa evidencia. M√°s all√° de eso, es posible que haya abierta una peque√Īa ventana al Pleistoceno en Cueva Mayor. Teniendo en cuenta que el yacimiento no es horizontal, han trabajado sobre todo la zona sur y creen que en la parte norte queda al menos medio metro de zona f√©rtil para excavar. La zona m√°s antigua dentro de Cueva Mayor, pero de las m√°s modernas de Atapuerca. 

En el nivel m√°s superior del yacimiento, creen estar en tiempos «romanos» de principios de la Edad del Bronce. Y no se descarta encontrar a los Homo Sapiens m√°s antiguos, aunque el ritmo de trabajo y el cuidado con el que se excava hacen que no sea prioritario, porque en los niveles de Holoceno queda mucho y muy importante por descubrir. Ser√≠a algo m√°s pensado en el medio plazo.
-En Cueva Mayor la iluminación artificial es indispensable-
Con todo lo que llev√°bamos, a√ļn quedaba la parte m√°s visual del proceso. Lo tangible. Hasta ese momento solamente hab√≠amos o√≠do charlas o visto a arque√≥logos midiendo y buscando «cosas» dentro de los yacimientos. Nos hab√≠amos sorprendido incluso de ver una retroexcavadora, y de que nos dijeran que lo que hacen ellos es recopilar toda la informaci√≥n que pueden porque a su paso destruyen el yacimiento. Los arque√≥logos son las n√©mesis del rey Midas. Nos faltaba el filtro. La primera gran criba de todo lo recopilado en la sierra. Digo que es lo m√°s tangible porque en cuatro pasos visualizas desde el saco con tierra, hasta el f√≥sil de microfauna.
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Atapuerca, el detalle (5/5)