domingo, 6 de agosto de 2017

Atapuerca, el detalle. (5/5)

-Estructura con la motobomba
y las mangueras junto al río-
Nos despedimos del personal de Cueva Mayor y bajamos al meeting point de la entrada. Allí, Patricia nos pide que dejemos los cascos y que le sigamos con nuestros coches hasta la última parada: el campamento a orillas del río. Hay que dejar la zona de los yacimientos para llegar y atravesar callejeando el pueblo de Ibeas de Juarros donde nos espera Gloria. Junto al río nos recibe un conjunto de carpas, un montón de sacos -recién traídos desde los yacimientos- en cuadrantes, unas mesas y el suelo plagado de cribas con las que se batean los restos. Y dentro de él, una estructura con varios tubos a modo de manguera recibe el agua desde una motobomba y el hueco para alojar las cubas metálicas rellenas con la tierra de los sacos. La presión del agua solo deja restos suficientemente sólidos y grandes que son secados en las cribas, para posteriormente ser cuidadosamente inspeccionados. Los pequeños restos encontrados son clasificados de manera que se sepa exactamente de qué punto de la sierra provienen. Trabajo de chinos, que nos sorprende ver haciendo a un chaval que está de vacaciones en el pueblo: Alejandro, de 16 años. Su madre hizo esta misma visita y preguntó a Gloria si podía ayudar a descubrir fósiles. Sorprendentemente, es probable que Alejandro sepa más de fósiles de microfauna del Pleistoceno que su profesor de biología y geología. Ahí está, utensilios en mano, separando lo que son piedritas de lo que son microfósiles de vertebrados (anfibios, reptiles, peces, aves y mamíferos). La datación de los yacimientos y de los homínidos encontrados que poblaron la sierra tiene su origen aquí. Esos microfósiles permiten saber cómo ha cambiado el clima durante el millón y medio de años que se barajan en Atapuerca, de la misma manera que se utilizan la bioestratigrafía (horquillas de tiempo cuando se confirma qué especies aparecen y desaparecen) y la geocronología (con los análisis de los sedimentos encontrados). Conocer el entorno en el que se mueven/movían los animales es fundamental para determinar, por ejemplo, cómo podía ser la Sima del Elefante durante el estrato del yacimiento en el que se descubra un determinado fósil de musaraña gigante (a pesar de su nombre, de pocos centímetros), castores, nutrias, etc… Las musarañas, por poner un ejemplo, vivían en ambientes húmedos donde hay abundancia de insectos, de lo que se deduce que quizá por aquel entonces fuera una charca o pequeña laguna. Esas suposiciones se confirman o desmienten cruzando todos los datos de los que se dispone. Digamos que los restos no se clasifican al tuntún. Hay muchísimas horas de estudios superespecializados para cada tema. De los aproximadamente 280 integrantes del grueso de trabajadores de los yacimientos por temporada, la gran mayoría son gente que está haciendo ahí su doctorado, o que ya lo ha hecho. Vienen de todo el mundo, y se aprovechan de las tesis de otros para investigar y profundizar hasta el mínimo detalle posible. La sociedad se beneficia del esfuerzo de generaciones de científicos que disfrutan de subvenciones muy por debajo de lo que debieran disfrutar, con un 98% de capital privado en la Fundación Atapuerca. Resulta insultante que cuando hay hallazgos de relumbrón los políticos aparezcan en la sierra para hacerse la foto, con una cara más dura que la roca madre de la Gran Dolina. 

-Lavado y secado de sedimentos-















En fin y para terminar con esta serie de posts, con ese panorama de postureo político, lo único que podemos hacer es alegrarnos de que Atapuerca esté tan cerca, ir a verlo de vez en cuando, sentirnos de enhorabuena por ello... y dar las gracias a gente joven como Alejandro, por si lees esto, porque gente como tú hace tener esperanza en que la ciencia avance poco a poco en el camino que a su vez nos hace progresar como especie. Quién sabe, quizá encuentres algún día un Miguelón.
=======================================
Desde estos enlaces puedes acceder al resto de entradas de la serie:
Atapuerca, el detalle (1/5)
Atapuerca, el detalle (2/5)
Atapuerca, el detalle (3/5)
Atapuerca, el detalle (4/5)

No hay comentarios:

Publicar un comentario